President ¿Y de la corrupción, qué?

Manuel Fernando González

Otro discurso, otro político olvidadizo. Primero el Rey, que se olvidó de la suya, luego Rajoy, que tampoco dijo nada de la de su partido, y ayer penúltimo día del año, el President de la Generalitat se calló sobre los casos de corrupción que han adornado su mandato y que el día anterior llenaban las portadas de los diarios con el llamado caso Pretoria.

Otro discurso, otro político olvidadizo. Primero el Rey, que se olvidó de la suya, luego Rajoy, que tampoco dijo nada de la de su partido, y ayer penúltimo día del año, el President de la Generalitat se calló sobre los casos de corrupción que han adornado su mandato y que el día anterior llenaban las portadas de los diarios con el llamado caso Pretoria.


Aquí cada uno va a la suya y luego se quejan las fuerzas partidarias que formaciones como Podemos tengan tanta vigencia entre los ciudadanos. Cerramos el año de mala manera y todo hace pensar que poco va a cambiar durante los primeros meses del 2015. Para Artur Mas sólo existe una Catalunya: La de sus votantes independentistas. Los demás catalanes solo estamos para pagar los impuestos y someternos al duro reciclaje de la idea única contra la que muchos hemos luchado durante la dictadura y que no es, ni mucho menos, un buen presagio para nuestra democracia.


Uno, que por naturaleza es optimista, tiene que hacer verdaderos esfuerzos para entender a algunos políticos catalanes y españoles. Ojalá que el periplo que ahora inician los ciudadanos griegos arroje nuevas ideas sobre esta vieja Europa que se no cae a pedazos y que se niega a mirarse el ombligo y abrir la puerta a la mayoría de los europeos. Alemania, que perdió dos guerras causando millones de muertos, quiere ganar ahora la paz de la crisis tutelándola, como si los países del sur fuéramos el gran solar para un campo de concentración, y perdónenme los alemanes que use este térmíno tan doloroso y ofensivo, pero es que sus gobernantes se merecen este calificativo por las penurias que millones de ciudadanos, griegos, portugueses, españoles, irlandeses, italianos y pronto muchos más, estamos sufriendo ahora mismo por la nefasta política económica que su Cancillera Merkel nos ha impuesto a nosotros a través de la elite de Bruselas y del Banco Europeo con la ayuda inestimable del Fondo Monetario Internacional.


Acaba un año y comienza otro y nosotros volvemos a la pregunta que encabeza este artículo: President ¿y de la corrupción, qué?.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Más autores
Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH