Muy bien cardenal, pero? que muy bien

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"No sé si la crisi econòmica està acabant, però les seves conseqüències negatives sobre les famílies continuen i fins i tot s'han agreujat". Se podría decir más claro lo que sufre la gente con la crisis, pero no mejor.

"No sé si la crisi econòmica està acabant, però les seves conseqüències negatives sobre les famílies continuen i fins i tot s'han agreujat". Se podría decir más claro lo que sufre la gente con la crisis, pero no mejor. Ayer el Cardenal Sistach se puso al frente de sus feligreses más pobres, para decirles a los que hablan de una salida de la crisis, que lo que realmente importa no son los datos macroeconómicos sino la angustia de muchas familias de no saber cómo llegar a final de mes que además han entrado en el túnel de la pobreza en los últimos años y no pueden salir de ella, por mucho que se esfuerzan en conseguirlo.

El que un príncipe de la iglesia camine al lado de sus almas más desfavorecidas debería ser lo más normal en la Iglesia católica, y sin embargo, el gesto del cardenal de Barcelona sorprende y sobre todo conmueve a los que no vamos a misa casi nunca, pero que estamos en la pelea diaria por un mundo más justo y más humano.

Cáritas, El Banco de Alimentos y las cientos de iniciativas vecinales e individuales que han explotado en toda España con la llegada de la crisis, nos muestran que las palabras de Lluis Maria Sistach son verdad y de la buena, o sea: que están dichas desde el corazón de las personas decentes. La política y los intereses económicos que la sustentan, tienen la habilidad de vender mensajes de esperanza para que la gente aguante a base de placebos como lo son, sin ninguna duda, los últimos mensajes del Presidente como Rajoy, al que las medidas económicas que tomó, le pasan ahora factura, por ejemplo, en la insoportable lista de parados que no tiene fin o en la similar de desahucios que siguen sufriendo las familias, pese a los miles de millones de euros que nos hemos gastado como país para "sanear las entidades bancarias".

El 2015 es año de elecciones en los municipios, en las autonomías y finalmente en el Parlamento español, lugares donde se van a sentar los alcaldes que queramos, los presidentes autonómicos que nos parezca y por fin los diputados que serán ministros y entre ellos, el que va ser el próximo Presidente o Presidenta del Gobierno del reino de España, lo cual, significa, que muchos miles de ciudadanos indignados y pobres, van a poder decir la suya sin que nadie pueda evitarlo. Y eso preocupa, y mucho, a quienes pueden perder el poder por "habernos querido salvar" sin que la mayoría de nosotros se lo hubiésemos pedido y mucho menos, de la manera como lo han hecho.

Muy bien, cardenal, pero que muy bien lo que Vd. ha dicho desde la plataforma de Cáritas. Reconforta y sobre todo, para los que vivimos alejados de la Iglesia en la que nos han bautizado nuestros padres es un mensaje de esperanza de que algo se mueve en la Iglesia desde que este Papa jesuita y argentino se ha sentado en la silla de Pedro y ha comenzado a trabajar para su prójimo.

Manuel Fernando González
Editor
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