40 eurodiputados españoles se habrían beneficiado del fondo de pensiones vinculado a una Sicav

|

Título de la imagen

El Fondo de Pensiones de los Miembros del Parlamento Europeo vinculado a una Sicav por el cual ha dimitido el eurodiputado de IU Willy Meyer fue creado en 1990 y durante todos estos años un total de 480 eurodiputados de todo el continente (39 eurodiputados españoles) se habrían beneficiado de él. Estos datos se publicaron en 2009 por el think tank británico Open Europe en base a unas investigaciones de un periodista alemán.

Una sociedad de inversión variable o Sicav es un instrumento financiero de inversión colectiva, en la que sus inversores tienen derecho en todo momento a solicitar el pago en efectivo de sus aportaciones, y que de manera general gozan de ventajas fiscales en los tributos de sus plusvalías. El Parlamento Europeo ha justificado que esa sociedad se creara en Luxemburgo porque en este país está la sede de la Secretaría General del Parlamento Europeo y desde allí se gestionan los fondos financieros de la institución.

Según el Parlamento Europeo, el fondo se creó en 1990 por un grupo de entonces eurodiputados y al que se han ido añadiendo sucesivos parlamentarios europeos, incluidos los actuales líderes del PP y el PSOE, Miguel Arias Cañete y Elena Valenciano, indicaron portavoces de esas formaciones políticas en Bruselas. Según la lista de los beneficiarios, eurodiputados durante este periodo (entre 1994 y 2009) como Maria Badia, Josep Borrell, Rosa Díez -eurodiputada socialista-, Luis de Grandes, Jaime Mayor Oreja, Iñigo Méndez de Vigo, Cristóbal Montoro, Raimon Obiols, Francisca Pleguezuelos, Alejo Vidal-Quadras o Luis Yáñez.

El fondo permitía a los eurodiputados adherirse de forma voluntaria para asegurarse una pensión a partir de los 60 años. Las aportaciones de cada europarlamentario eran de 1.194 euros al mes mientras que la cámara aportaba el doble de esa cantidad -2.388 euros- a modo de cofinanciación.

El Parlamento Europeo ha defendido que el fondo privado de pensiones suscrito por varios eurodiputados a través de una Sicav en Luxemburgo es "absolutamente legal", dijo el servicio de prensa en un comunicado. La Eurocámara precisó que en junio de 1990, al constituirse el fondo de pensiones y ante la falta de un régimen común, la Mesa del Parlamento Europeo aceptó colaborar con ese fondo complementario de pensiones. En aquella época, los sueldos, cobertura y prestaciones sociales de los eurodiputados dependían de cada Estado Miembro y sus normas nacionales, explicaron las fuentes.

Agregaron que la Mesa del Parlamento Europeo salió de ese fondo en 2009, al considerar que con la entrada en vigor del nuevo Estatuto del Eurodiputado, los salarios y prestaciones sociales -incluidas las pensiones- pasan a depender de las instituciones europeas. "Es entonces cuando el PE decide terminar con las aportaciones al fondo, al entender que las pensiones quedan garantizadas de manera homogénea para todos los miembros", señala el comunicado. Agrega que "desde ese instante, cesan las aportaciones al fondo así como la incorporación de nuevos eurodiputados al mismo".

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

LO MÁS LEÍDO

logo insolito
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH