Érase una vez un banco...

Manuel Fernando González

A Barroso, ahora que se va, se le entiende todo, especialmente lo del Banco de España, ese lugar diabólico en el que se permitió que la burbuja inmobiliaria se hinchase desmesuradamente en nuestro país hasta que Bruselas, su Bruselas, se atrevió a meterle mano a España y acometer toda una serie de medidas que nos tiene a los ciudadanos postrados y a la mayoría de la gente sin empleo y sin comida para sus hijos.

A Barroso, ahora que se va, se le entiende todo, especialmente lo del Banco de España, ese lugar diabólico en el que se permitió que la burbuja inmobiliaria se hinchase desmesuradamente en nuestro país hasta que Bruselas, su Bruselas, se atrevió a meterle mano a España y acometer toda una serie de medidas que nos tiene a los ciudadanos postrados y a la mayoría de la gente sin empleo y sin comida para sus hijos.


Dice el dirigente portugués que en la política pululan muchos cínicos que, primero, adoptan medidas correctoras por unanimidad y luego, cuando regresan a su país, como se dan cuenta que esas decisiones son impopulares y se retractan y echan la culpa de todo, por supuesto, a la pobre e "inocente" Bruselas.


Si toda esta historia que ahora nos relata el Jefe de la Comisión nos la hubiera contado antes, seguramente, nosotros, que somos muy desconfiados, le hubiéramos creído y hasta hubiéramos exigido al gobierno que iniciara el proceso para que el Fiscal General del Estado pusiera al Presidente de ese Banco de España tan incompetente y ciego a disposición de los Jueces y evitará, así, el quebranto que a las economías más modestas le estaba causando este órgano rector con decisiones tan temerarias. Pero Barroso calló, y como nadie sabía nada de lo que estaba pasando, pues mira tú por dónde, nuestra economía se fue a la quiebra y con ello, pagamos las deudas todos los de a pie, menos quien las había provocado con su incompetencia.


De verdad, ¿ustedes se creen que nadie sabía nada y que lo que pasó no lo urdieron políticos y banqueros, tanto españoles como comunitarios entre los que se encontraba quien ahora rebosa tanta indignación por lo sucedido?

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