La refundación socialista tiene nombre de mujer

Manuel Fernando González

La difícil tesitura que vive el PSC ha motivado a quienes quieren enterrar políticamente a sus dirigentes y luego quedarse con las siglas, a dar una vuelta de tuerca a los "supervivientes" de la nueva vía de agua que se ha abierto en la nave socialista con la dimisión de su primer secretario para que abandonen el barco y lo dejen manos de los que alimentan la se ha venido en denominar "alma catalanista" cuando en realidad es tan soberanista como lo es Esquerra o los jóvenes dirigentes que tiene a su lado el President de la Generalitat Artur Mas.

La difícil tesitura que vive el PSC ha motivado a quienes quieren enterrar políticamente a sus dirigentes y luego quedarse con las siglas, a dar una vuelta de tuerca a los "supervivientes" de la nueva vía de agua que se ha abierto en la nave socialista con la dimisión de su primer secretario para que abandonen el barco y lo dejen manos de los que alimentan la se ha venido en denominar "alma catalanista" cuando en realidad es tan soberanista como lo es Esquerra o los jóvenes dirigentes que tiene a su lado el President de la Generalitat Artur Mas.

Ayer, a los pocos minutos de conocerse la dimisión de Pere Navarro un diario digital próximo a Esquerra con escaso sentido de la prudencia y menos de la objetividad que nos es exigible a los periodistas, editorializaba sobre el asunto indicándole a los socialistas lo que debían de hacer a partir de hora que, naturalmente, pasaba por volver al redil de la consulta del 9N y olvidarse de Navarro inmediatamente, como si éste fuera un "apestado de la política", cuando el único "delito" que había cometido era haberse lanzado a la piscina sin comprobar si había agua en la misma y olvidándose que no sabía nadar.

El socialismo catalán hizo un congreso de compromisarios promovido por José Montilla, que cerró precipitadamente una fase de su historia con el harakiri inducido de sus más valiosos colaboradores y con un falso consenso que los del "alma catalana" han dinamitado sin piedad una y otra vez, porque, primero, se quedaron sin cargos, y luego, porque su patriotismo de pandereta se vio protegido por la marea independentista que ha recorrido el país gracias, sobre todo, a la intencionada inanición política de un Presidente llamado Mariano Rajoy que judicializó el Estatut Maragall, y luego nos ha metido a todos en un lio institucional que ahora nadie sabe cómo va a acabar.

Y en esa estamos, Navarro dimite para que en el Cónsul Nacional del sábado se convoque un Congreso extraordinario que mediante el voto de "todos los militantes", ¡Menos mal!, se pueda elegir el candidato más apropiado para iniciar una nueva etapa política ante la que unos se miran a los otros con mucho recelo y con escasas ganas de pactar un acuerdo de mínimos. ¿Qué hacer entonces?.
Pues, muy sencillo. Primero, nombrar una gestora, al frente de la cual habría que poner una figura acostumbrada a utilizar la cabeza con mesura e inteligencia. ¿Por ejemplo?: Miquel Iceta o alguna o algún otro de semejante perfil. Esa situación debe durar lo imprescindible. A continuación, solicitar la presentación de candidatos. Y luego, votar. Y esta vez, los que pierdan, si no aceptan el mandato de las urnas, que cojan la puerta y se vayan con la música a otra parte donde parece ser que les esperan con los brazos abiertos.

¿A quién deberían elegir los socialistas como primer secretario? Pues, esa es una decisión que solo les compete a ellos. Pero, como nuestros lectores esperan que nosotros nos mojemos, lo vamos hacer sin ningún tipo de prevenciones ni red que nos proteja con la misma propuesta que llevamos propugnando desde hace ya bastante tiempo: Una mujer, una dirigente.

Cuando lo escribimos antes del anterior congreso más de un "baranda" de la calle Nicaragua se cachondeó de la propuesta. Supongo que tras lo que ha pasado en Andalucía, la sonrisa se le habrá congelado y ahora, por lo menos, se lo pensará, y hasta aceptará que le digamos que Nuria Marín y Nuria Parlón, las "dos Nurias", alcaldesas de dos grandes ciudades en las que gobiernan y arrastran miles de votos, pueden ser perfectamente primeras secretarias del PSC si es que dan un paso adelante, que una de ellas ya ha dicho que no y sus compañeros pierden miedos y complejos, que esa es otra, las apoyan y las votan.

Y es que las elecciones europeas las perdió el PSC, pero también Convergencia, y los votos que sacaron los socialistas no fueron los mismos en unas poblaciones que en otras, lo cual, también quiere decir, que no todos los dirigentes tienen la misma capacidad de convocatoria , y que curiosamente "esos" otros que no la tienen son lo que más gritan a favor de la refundación socialista, lo cual a algunos nos suena a huida hacia adelante y sobre todo, a "pavor escénico" insuperable, que les inhabilita para salvar la nave en medio de una tempestad que antes o después ha de amainar.

¿Acabara el PSC como el PASOC griego o el PSI de Bettino Craxi? Mi amigo el comunista me ha vaticinado que sí. Yo, aun creo, que una mujer socialista y catalana será capaz de salvarlo del naufragio y con delicadeza democrática atraer a muchos de los que se han ido a Ciutadans, Iniciativa o a Podemos, y alejar con contundencia aquellos que quieren convertir al PSC en un partido satélite de los soberanistas de derechas o de izquierdas, sus más encarnizados enemigos. Los socialistas siempre han sido ideológicamente internacionalistas y defensores a ultranza de los derechos de los trabajadores. Y a ese lugar es al que tienen que regresar. Ese ha de ser su proyecto para la refundación y regeneración de su mensaje. Y ese lugar solo puede conducirlo una mujer socialista, que como dicen en mi Galicia natal?. haberla, haila.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Más autores
Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH