LA VENGANZA

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No será este gato el que se meta en medio de una pelea de tigres. O sea, que no entraré en el asunto del cese en la Diputación de su Coordinador General, Josep María Matas, por la vía de darle o quitarle la razón a cualquiera de las dos familias convergentes enfrentadas por este desdichado asunto. Tan solo me limitaré a poner delicadamente la pata en la llaga para que Vds. entiendan que es lo que me dice mi felino instinto. Al Señor Matas, antiguo Secretario General de la Associació Catalana de Municipios, le han sacado los colores en rigurosa primicia en El País por sus negocios en la institución que también presidía su amigo el Señor Esteve, el mismo que acaba de aceptarle su dimisión en 'la Dipu', lo cual presupone que los datos filtrados al diario de Prisa, nada afín a la causa convergente, proceden de la mano que mece la cuna en la casa común política que le tiene como militante. Él sabe que es una venganza de otro sector al que no pertenece que se la tenía jurada desde hace tiempo, y el Salvador Esteve sabe también que detrás de esta caza de brujas está su propia cabeza presidencial. Lo sarcástico del asunto es que 'los cazadores' hayan querido dar la sensación de que eran los socialistas los causantes del chivatazo, para lo cual no tuvieron reparos en contar el digamos 'desfase contable' al medio de comunicación al que nadie los asociaría. Al final, todo se sabe y como donde las dan las toman, es más que probable que en un futuro no muy lejano, el afectado o algunos de sus amigos, nos pongan en la pista de nuevos y sorprendentes descubrimientos. Lo cierto es que al Presidente de la Diputación de Barcelona le han dejado sin la persona de su máxima confianza, con lo que le han desautorizado públicamente y, además, le han colocado contra las cuerdas de que ha de dejar gran parte de su poder institucional en manos de una coordinadora de confianza, ¿Pero de confianza de quién?: naturalmente de la de los que se han cargado al Señor Matas. ¿Y quienes son? Los mismos a los que no les gusta el Sr. Vives en el Ayuntamiento de Barcelona, uno, por razones familiares y personales no cicatrizadas, y dos, porque es un hombre de confianza del Alcalde Trías, que lo ha querido tener a su lado, de la misma manera que cuando era un joven ejecutivo de la Nissan con coche oficial enamoró al President Pujol, que lo fichó para su causa institucional. ¿Ha estallado la guerra? No, pero si, una sangrienta escaramuza por las poltronas de la Diputación y del Ayuntamiento de Barcelona.

Les dejo en paz por hoy para que se relajen, y lo hago con una frase sobre la venganza que suelen usar muy a menudo nuestro sindicalistas patrios, que viene muy a cuento en el lento discurrir de esta triste historia de amor y odio: "En la venganza, el débil siempre es el más feroz".

Buen fin de semana.

Miauuuuuuuuu!

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