¿Inmovilismo, aparente?

Redacción Catalunyapress

¿Quién ha visto y quién ve a la ex socialista vasca Rosa Díez, cada vez más inclinada a la caza del mucho más ultraconservador de la España profunda. Las dos últimas propuestas, la "recuperación" de todos los topónimos en español, como en el régimen anterior, en sustitución de los históricos en las demás lenguas del Estado y la ilegalización otra vez de las coaliciones Amaiur y Bildu no requieren comentario.

La segunda ha obtenido respuesta en forma de la declaración conjunta de la gran mayoría de los partidos presentes en el congreso de los Diputados. Un texto alternativo que, a primera vista, parecería de enrocamiento, de inmovilismo pese a la esperanza de paz con la renuncia a la violencia por parte de ETA, de momento cumplida durante casi medio año, y más de un año antes de la proclamación.

PP y PSOE, con la adhesión de los nacionalistas mayoritarios CiU y PNV, han hecho público el breve escrito que ratifica la política de los gobiernos estatales, esta vez con un llamamiento a la implicación de los gobiernos vasco y navarro, y del conjunto de partidos, con tres puntos como hoja de ruta: exigir a la organización que se disuelva, comprometerse con las víctimas y favorecer los esfuerzos para lograr la convivencia social.

Todo ello antes de instar al Gobierno a que continúe cumpliendo la ley y persiga el delito.

Casi coincidiendo en el tiempo, con diferencia de horas, el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, pedía a los diputados de Amaiur la intervención para conseguir que ETA se auto disuelva, y las fuerzas de seguridad detenían en Andoain a Iñaki Igerategi e Ignacio Otaño, supuestos miembros "legales" (no conocidos antes como tales por la policía), acusados de informar a la banda. Cabe destacar que, a diferencia del prototipo más reciente de militante, extremadamente joven, los arrestados tienen, respectivamente, 41 y 51 años.

Desde la galaxia "abertzale", como era previsible, se han vuelto a criticar la declaración parlamentaria y las detenciones, al considerarlas contrarias a la evolución favorable del proceso hacia la paz definitiva.

Queremos pensar que el tercer punto de la propuesta de los cuatro partidos, cuando habla de favorecer esfuerzos para la cohesión social, incluye las medidas que todo el mundo sigue esperando, en forma de alivio de la política penitenciaria, empezando por aplicar los regímenes de tiempo de normalidad y delincuencia común a los penalizados, especialmente por las características de los crímenes en tiempos de terrorismo vivo.

A la vez, parecería que el nuevo gobierno de Rajoy quiere empezar con un golpe de firmeza. Quizás como táctica elemental antes de cualquier negociación, directa o interpuesta, que profundiza los pasos iniciados por mediadores como el presidente del Partido socialista vasco, Jesús Eguiguren, el grupo de personalidades internacionales, y otros anónimos.

Todo el mundo ha reconocido que los pasos deben darse con prudencia y con la máxima discreción. Quizás esta consiste en levantar cortinas de humo de proclamaciones radicales, desde la legitimidad jurídica y democrática, como desde los radicales devueltos a la política y ojalá que así sea.

Mientras, el presidente vasco y nuevo dirigente federal del PSOE, Patxi López, daba un paso con la demanda que se reconozca la condición de víctimas a las que lo fueron de la policía franquista entre 1968 y 1978, año de la Constitución. Faltan las de antes. Y las de después, hasta las de los GAL, pasando por las de Guerrilleros de Cristo Rey, Batallón Vasco Español, triple A...

Estos reconocimientos y los correspondientes resarcimientos parecen también más que útiles esfuerzos en favor de la cohesión social en el País Vasco.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Más autores
Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH