EL TORPEDO

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A Salvador Esteve, Presidente de la Diputación de Barcelona, le han tocado, en las últimas horas, con un torpedo en su línea de flotación política. Esta vez han sido los suyos, que son los que saben de la vida y milagros de la Asociación Catalana de Municipios. Como el que tira la piedra siempre esconde la mano, es muy difícil ponerle nombre y apellidos al causante del destrozo, que, de momento, no ha hundido el barco provincial, pero sí que le ha dejado gravemente tocado, puesto que Josep Maria Matas es de las pocas personas de absoluta confianza del Presidente provincial. Digamos que, esta vez, el entorno de Oriol Pujol es el primero en la lista de sospechosos, pero nadie se atreve a decirlo en voz alta, porque el Congreso convergente está a la vuelta de la esquina y Pujolin lo va a ganar de calle y eso es malo para la salud de sus silenciados críticos. Pero el daño ya está hecho y las consecuencias se irán viendo poco a poco, ya que si uno contrató sus empresas por una pasta gansa, el que dejó que se contrataran es la misma persona que ayer no permitió la dimisión de su más valioso colaborador. ¡Tela mochilera! El propio interesado reconocía, "of de record", el daño causado por el "fuego amigo", en un asunto, que para más cachondeo, lo ha aireado el diario de PRISA. Ayer fue un mal día para Don Salvador, que se vio en este brete y se encontró también con la recriminación de los sindicatos que le han aireado que ya haya más cargos en "la Dipu" que en la pasada legislatura, lo cual deja en evidencia sus tan cacareadas medidas de austeridad. Para evidenciar su buen "royito" con los sindicalistas, el día anterior el propio Esteve escenificó en plena calle unas cuantas risotadas con algunos representantes sindicales con los que quería demostrar que él si les recibe y, por lo tanto, hace caso de sus sabios consejos. La hilaridad que tal pantomima produjo entre los trabajadores de la casa fue el comentario del día en los desayunos matinales de "La Farga" vecina a la que acuden unos y otros a disfrutar de su café diario.


Como en realidad ha sido de teatro sobre de lo que hoy he escrito, os dejo, queridos y queridas, con una frase del gran José María Rodero, el mejor Calígula de la historia teatral: El teatro es un juego en el que hay que engañar a quienes saben que están siendo engañados.


Miauuuu!!!!!!!!

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