LA GOTA MALAYA

Redacción Catalunyapress

Uno de los grandes empeños del candidato, Durán i Lleida, durante la pasada campaña electoral fue la de romper la dinámica del voto socialista en el Baix Llobregat. No lo consiguió, pero por primera vez abrió una seria brecha en esta tradicional bolsa de votantes de izquierda del Cinturón Rojo. Antes, ya lo había conseguido el Partido Popular que ha ido cosechando votos al erigirse, sin complejos de ninguna clase, en partido de Estado que defiende desde a los castellanohablantes hasta las esencias de la patria común, que antes se veían reflejados en la figura de los Felipe González o del singular Alfonso Guerra, y que ahora el PSC de las dos almas, ha decidido abandonar también sin la menor duda, porque considera que eso del PSOE ya no vende. Y si la pelota sigue en el tejado, dispuesta a caerse en cualquier patio político en las próximas convocatorias, algo parece moverse ya, entre las propias bases socialistas que o no han votado o si lo han hecho se muestran desencantadas, e incluso enfadadas, con el sectarismo del que dan muestra algunos dirigentes en la comarca, quienes apoyados en la red de trabajo familiar, que ellos mismos han tejido, se perpetúan legislatura tras legislatura, sin darse cuenta que el proyecto del puño y la rosa languidece y aboca a medio plazo a un desastre electoral sin precedentes. Por eso en ciudades como Castelledefels, Gavà o Viladecans ya han comenzado a celebrase reuniones en las propias "Casas del Pueblo", donde los militantes se constituyen en pequeños grupos que luego van a los mataderos asamblearios que convoca el aparato, donde se dejan inmolar, como los antiguos cristianos en el circo de Nerón, para dejar constancia de que no todos los socialistas son iguales, y que eso de la integración que se prometió en el último Congreso del Palacio de Congresos es pura filfa. Si de esas cosas que pasan, no toma nota la Ejecutiva del alcalde Navarro, mi fino olfato de gato, curtido en mis peleas, me dice que al líder de Unió le va resultar fácil cumplir el sueño que siempre ambicionó el Presidente Pujol: Ver un Baix Llobregat lleno de alcaldes convergentes gracias a esta gota malaya que le ha salido a los socialistas. Por cierto, ¿El baranda de Castelldefels no milita en el PP y gobierna con los votos de CiU? .

Para finalizar, ilustremos esta rudimentaria pieza con algo que merezca la pena de leer, como lo es un grafito anónimo pintado en las calles de Paris en el Mayo del 68: Soy marxista, pero de tendencia Groucho.

¡Miauuuuuu!

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