EL APARATOSKI

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He seguido con interés la campaña del PSOE, ya que mis "ratolines" están todo el día de acá para allá a ver si el socialismo se recupera, porque, claro, se sienten solidarios con las bases, no porque tengan el carnet del puño y la rosa, si no porque siempre, en todos los partidos, son los que se han llevado y se llevan la peor parte de cualquier situación. ¡Y qué quieren que les diga!, me tienen los bigotes tiesos y el lomo hinchado las maniobras orquestales del aparato sociata intentando controlar que las bases no recuperen el socialismo de Pablo Iglesias.

Y es que, las llamadas despectivamente 'bases' por estos mandangas, andan amoscadas porque en cada una de las asambleas en las que se tenía que elegir democráticamente a las personas que debían ir delegadas al 38 Congreso, la democracia, por decirlo finamente, pone nervioso al "aparatoski" en cuanto la ve aparecer por las Casas del Pueblo, donde no se ha tenido el menor reparo en emplear métodos sexistas para disuadir a quienes se sospechaba que podían ser una voz crítica. Las mujeres de varias federaciones y agrupaciones cuentan cómo se utilizó algo tan sibilino como convocar las asambleas a esas horas en las que solo siendo hombre machista, espécimen del que los partidos de derechas e izquierdas andan sobrados, se podía asistir sin que se produjera una verdadera debacle en el entorno familiar.

Dicen algunos que este Congreso recuerda, una vez finalizado, al de Toulouse. Y el Politburó anda nervioso porque las bases se han movido mucho. Habían construido alternativas y tenían un candidato. Y eso, a pesar de los métodos "te la transacciono" y "te la subsumo", que no son ejercicios sexuales, sino fórmulas de dar por donde más duele al personal para acabar con el pensamiento mas renovador y progresista.

Pongamos, sin ir más lejos, un ejemplo práctico y real como la vida misma: Uno de los candidatos de las bases estaba rozando el 20% de los avales en la noche del jueves pre-congresual. Así que el aparato estatal se empleó a fondo y se dedicó a ese ejercicio tan democrático de inventar nuevas normas la noche anterior al Congreso para subsumir cualquier intento de rebelión democrática de esas bases. Decidieron que los avales solo se podrían pedir en la noche del viernes de las 22 a las 9 de la mañana del sábado y, además, debían ser rellenadas en el papel oficial del Congreso y entregados en mano delante de la guardia pretoriana de la ejecutiva. Como se puede comprobar: ¡Todo muy democrático! Así que, de forma digna e inteligente, el candidato al que nos referimos, Antonio Quero, que así se llama -ya hemos señalado que hablamos de un caso real- decidió no seguir adelante y emplear todas sus energías en tratar de que las enmiendas de "Bases en Red" fueran aprobadas para que ese otro socialismo no quedara excluido del texto final.

Y la guardia pretoriana funcionó transaccionando y subsumiendo la revuelta, hasta conseguir que cundiera el desanimo en mucha gente que había viajado hasta Sevilla para recuperar sus esencias socialistas. Así que, los más cabreados se fueron de copas, arrastrando a otros, los menos currantes, en su protesta festiva, de tal manera que solo el 45% de las personas delegadas estuvieron en las votaciones de las ponencias.

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