MANOSTIJERAS

Redacción

Creo que el título de la película era premonitorio de lo que se avecinaba en el mundo en que vivimos. Asistimos a una ofensiva en toda regla de las doctrinas ultraliberales hacia todo lo que huela a público. La semilla de los Reagan, Thatcher, Bush y demás adláteres, está germinando en Europa y avanza, si no lo impedimos los ciudadanos en las urnas. Son los MANOSTIJERAS que no quieren ver disminuidos sus beneficios, sino aumentados a costa de los menos favorecidos.

Se llena la boca de que hay que salvar al sistema financiero si o si. Nadie, con capacidad de decisión, se cuestiona como el mismo sistema financiero se ha puesto en esa situación tan difícil, ni las ambiciones de los altos ejecutivos de esas entidades financieras.

Nadie les pide responsabilidades a esos altos ejecutivos, es más, les premian con bonus multimillonarios en lugar de denunciarlos y embargarles todos sus bienes por llevar a esas entidades a la quiebra técnica. Hay algunos jueces que han intentado poner cordura y coto a esas desmesuras, auspiciadas por publicidades engañosas cuando menos.

Las entidades financieras, bancos y cajas, alegan la depreciación de la vivienda para que el embargo no cancele definitivamente la deuda. ¿Depreciación? En mi opinión creo que ha habido tasaciones sobrevaloradas por las propias entidades financieras que ahora se ven pilladas en su propia trampa.

Se ha iniciado una ILP (Iniciativa Legislativa Popular) en aras a solventar el problema de las hipotecas. Los bancos y Cajas juegan con cartas marcadas. Y, en mi opinión, no hace falta mucha ley para solventar el tema. Creo que es más simple la solución. Me explico. ¿Quién hizo u ordenó la tasación a la hora de conceder la hipoteca? Las entidades financieras. Se firma la hipoteca con el valor de la tasación. Hasta ahí, correcto. ¿Quién dice que se ha desvalorizado la vivienda? Las entidades financieras con una tasación nueva a espaldas de la otra parte.

La solución pasaría por disminuir la hipoteca o la deuda en el mismo porcentaje de la nueva tasación, descontando, además, los intereses pagados por la tasación inicial, ya que con la nueva tasación, dichos intereses serían menores o ya se habrían pagado en buena parte. ¿A que es sencillo? La ley debería ir por esa línea, con el argumento añadido de que si se reducen salarios, se reducen las hipotecas y las deudas en la misma medida.

Por otro lado, en Catalunya, los MANOSTIJERAS, vuelven a la carga con toda la artillería de recortes sociales y públicos en primera línea. A vueltas con el COPAGO de servicios públicos. O sea, a pagar dos veces, una, la que te viene en la nómina, y otra, por ventanilla.

Pero siguen sin aclarar lo de los dos céntimos de más que se pagan por litro de combustible, destinado, según se dijo en su día, a la Sanidad Pública. ¿Cuánto se ha recaudado desde que se puso la medida? ¿Se ha destinado, realmente, a la Sanidad?

Pero siguen sin aclarar lo que van a hacer con los imputados por corrupción en el caso Palau, Pretoria y otras lindezas. Siguen sin personarse como acusación particular en esos casos, salvo contadas excepciones, que creo que las hay. Siguen si hacer ninguna ley sobre la financiación de los partidos políticos que sea clara y efectiva. Y lo más grave, siguen sin hacer casi nada para que los que se saben que ellos y sus familias, disponen, presuntamente, de fondos en paraísos fiscales. Y siguen ahí, sin dimitir ni alejarse de la política.

Hemos tenido unas elecciones autonómicas, con unos resultados que hay que aceptar, como parte del juego democrático. Pero dentro del juego democrático entra también la lucha contra la corrupción, entra el principio constitucional de la igualdad ante la ley, entra otro principio constitucional que es el que los poderes públicos deben velar por el bienestar de sus conciudadanos.

Y este último principio constitucional, las teorías ultraliberales, se lo pasan por la entrepierna. Tenemos una democracia, mejor o peor, pero son las reglas del juego. Tenemos la libertad de voto para castigar a los que lo hacen mal. Pero tenemos, y a muchos se les olvida mencionarlo, el arrepentimiento del voto emitido a los pocos meses de las elecciones. Y creo que este arrepentimiento de haber concedido el voto a los MANOSTIJERAS de turno, ya se está produciendo en Catalunya. Lamentablemente, no existe un Comité de Competición que anule el partido.

Votar es un derecho, pero, sobretodo, es un deber. Pero votar visceralmente nos lleva a situaciones como las que empezamos a vivir en Catalunya, y que podremos empezar a vivir en España en fechas próximas y ya no digo nada de la UE. La moneda única, el EURO, es, desde su inicio, el blanco, la diana de los ataques de las agencias de calificación, de los fondos de inversión americanos, les estorba la competencia y no quieren una UE fuerte y unida; les perjudica a ellos y a sus cuentas de resultados. Por eso actúan de MANOSTIJERAS ECONÓMICOS. No lo permitamos, los ciudadanos tenemos la palabra y la fuerza del voto inteligente, el voto visceral sólo beneficia a los MANOSTIJERAS DE TURNO.

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