Un videojuego que invita a ponerse en la piel de una persona sin techo en Barcelona

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Sintecho


Cuatro estudiantes de 3º curso del grado de Diseño de la Universidad de Barcelona han creado un videojuego que explora la experiencia vital de las personas sin techo en la ciudad de Barcelona. 'Last Hope. A week in the street' es el título de la propuesta de Leonid Borachénkov, Matías Hernández, Clara Márquez y Samantha Paredes.


El videojuego, que cuenta con el asesoramiento de Arrels Fundació, ha presentado este viernes en el festival Sónar+D, como parte del proyecto Juegos del Común, que lleva a cabo la asociación ArsGames para el Ayuntamiento de Barcelona.


La historia comenzó como un ejercicio de clase de la asignatura Proyectos Experimentales. El profesor encargado de impartirla, Juan Morales, explica que "siempre que podemos, intentamos presentar los proyectos en festivales de diseño, convocatorias de arte o vincularlos a iniciativas culturales o sociales (más comerciales)".


Y continúa: "ArsGames, que conocían el trabajo que hacemos, se dirigieron a nosotros para invitarnos a participar en su proyecto Juegos del Común, presentando alguno de los videojuegos que estábamos desarrollando con los alumnos, y no lo dudamos".


Sólo había una premisa: que el proyecto elegido se adaptara a la idea de usos sociales de los datos abiertos en los juegos serios (juegos con un propósito educativo y social, pensados para algo más que entretener).


'LAST HOPE', LA PROPUESTA ELEGIDA


Finalmente, Last hope fue la propuesta elegida. Desarrollada durante todo un semestre académico, narra la historia del Luis, una persona sin techo que desde hace años vive en la calle, después de haber perdido su trabajo y no poder afrontar el alquiler. El juego comienza en el momento en que se le comunica que puede acceder a un piso tutelado en el plazo de una semana.


El jugador tendrá que pasar la experiencia de vivir estos últimos días en la calle poniéndose en la piel del personaje, con un único objetivo: mantener su avatar en un estado saludable y alejado de los peligros de la calle.


Para salir adelante, el jugador tendrá que conseguir objetos que permitan el Lluís mantener los niveles de buena salud y hacerle evitar los lugares o personajes que lo puedan perjudicar (como la comida en mal estado, las personas violentas o las inclemencias climáticas).


Ir a determinados lugares (duchas públicas, hospitales, etc.) o acudir a los voluntarios sociales para recibir ayuda son otras de las opciones a que se puede acoger. "Supera los siete niveles y conseguirás que Lluís pueda abandonar la calle y empezar una vida nueva", dice la sinopsis del juego.


PROMOVER UNA MIRADA DIGNA Y RESPETUOSA HACIA LAS PERSONAS SIN TECHO


Para desarrollar el videojuego, los alumnos han recibido el asesoramiento de Arrels Fundació. "Los fuimos a presentar el juego que queríamos hacer y pedirles opinión sobre el enfoque que hacíamos del problema de las personas sin techo", explica Juan Morales.


A partir de sus indicaciones, los alumnos decidieron dirigir la experiencia del juego en la historia individualizada de una persona en concreto, basada en los diferentes testimonios que se explican en la web de Raíces, "aunque el personaje del videojuego es ficticio y no se menciona ninguna persona real por cuestiones de respeto a la privacidad", puntualiza.


"El objetivo final de la propuesta es concienciar a la población en general del drama de las personas sin techo y al mismo tiempo promover una mirada digna y respetuosa hacia este colectivo, evitando la condescendencia", concluye.


De momento, Last hope estará disponible en el stand del Sónar+D, donde se presentará con el resto de proyectos de Juegos del Común. También están en conversaciones con Arrels para enlazar el juego en su web.

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