Agbar reprocha el "dogmatismo" de Colau en su intento de remunicipalizar el agua

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ANGELSIMNAGBAR


La lucha que ha empezado Ada Colau por los suministros básicos, está provocando que empresas que comparten la titulariad pública con el Ayuntamiento de Barcelona se vean ahora amenazadas. Uno de estos casos es el de la companyia Aigües de Barcelona que durante 150 años ha proporcionado agua a la ciudad y ha mantenido una gestión privada pese a que la titularidad es pública, hecho que la alcadesa ha evitado mencionar. 


La líder de Barcelona en Comú ha decidido remunicipalizar la companyia ignorando las consecuencias que ello comportaría. Por eso, en un almuerzo-coloquio de Barcelona Tribuna, el presidente ejecutivo de Agbar, Angel Simón, ha destacado que “en estos momentos, los dogmatismos deberían ser menos válidos que nunca porque lo importante es el esfuerzo colectivo de todos y entre todos para garantizar la calidad del servicio".


Durante el acto, Simón ha defendido Barcelona como un buen ejemplo de colaboración público-privada y “como un modelo de éxito en Catalunya en casi todos los ámbitos de la economía y de la sociedad”. E incluso ha recordado que para llevar a cabo una remunicipalización no se puede interrumpir una concesión a medias y en caso de que la gestión pública sea obligada "se puede llegar a un acuerdo, pero depende del precio". Porque puede repercutir en el bolsillo de los ciudadanos.


La falta de comunicación entre ayuntamiento y Agbar es cada vez más obvia si se atiende a las palabras de Simón quien ha asegurado que no tiene más información más allá de las declaraciones y que, por tanto, la remunicipalización "lo ve como una intención que no se ha plasmado en nada más".


El presidente ejecutivo de Agbar se ha mostrado más partidario de la creación de un regulador independiente de los "vaivenes políticos" para aumentar la eficiencia, la transparencia y la gobernanza del servicio del agua.


"Desde hace tiempo, nos hubiera gustado que el regulador sea un ente profesional, que tenga un perfil especializado y alejado de los vaivenes políticos de cada momento", ha dicho Simón. "Donde hay un regulador potente, el nivel de transparencia aumenta", ha insistido, y ha añadido que la función de este regulador es marcar las características que debe tener el servicio en cada zona y los operadores están obligados a cumplirlas.


Simón ha explicado que esta figura no existe en España, donde "el regulador es cada ayuntamiento y en Barcelona el Área Metropolitana", y para garantizar la calidad y la transparencia del servicio ha sostenido que "se necesitaría un regulador estatal o autonómico".


"Los diferentes alcaldes de Barcelona siempre huyeron de esta actitud, conscientes de que la prioridad debía ser la alta calidad del servicio", ha agregado Simón.


TRANSPARENCIA DESDE LA FACTURA


Sobre la factura del agua, ha indicado que la media es de 45 euros cada dos meses, y de este importe, solo el 34% --unos 15,4 euros-- van para Agbar, por lo que ha pedido retirar del recibo todos los componentes que no correspondan al ciclo integral del agua en aras de una mayor transparencia con el consumidor.


"Cuando subvencionamos nuestra parte del recibo me gustaría que el resto de administraciones fueran tan solidarias como nosotros y subvencionaran, cosa que no están haciendo ahora", ha dicho.


Preguntado por si le preocupa el proceso político que vive Catalunya, Simón ha sostenido que "como empresa, siempre nos preocupan las situaciones de transición. No entraremos en cómo se organiza una determinada sociedad ni el futuro que quiere, pero nos preocupan las transiciones, que no deben afectar los derechos, y las incertidumbres".

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