La Guerra del Cava enfrenta a los productores catalanes con los de Extremadura y Valencia

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Cava almendralejo efe

Producción de cava en Almendralejo (EFE)



El Consejo Regulador del Cava, dominado por las grandes familias del Penedès, muestra su preocupación ante el incremento de ventas de la producción de Extremadura y Valencia. Así, la conclusión, confirmada por productores y bodegueros, no es que el sector del cava esté en crisis, es el cava catalán el que se desploma y lastra las cifras de crecimiento a nivel nacional. Por eso, opinan los implicados, el Consejo Regulador quiere echar el freno a la producción sin importarle el contexto favorable que viven el resto de regiones elaboradoras.


La guerra del cava estalló en noviembre de 2017. El Consejo Regulador, dominado por los grandes bodegueros catalanes, propuso un crecimiento en superficie de viñedo de 0,1 hectáreas para los próximos tres años. Es decir, nada. Desde un prisma catalán la decisión es sensata: aumentar la producción de botellas en un periodo de estancamiento solo lograría bajar los precios y poner en peligro a todo el sector. Sin embargo, Extremadura y Valencia se quejaron. A ellos el mercado sí les está pidiendo más volumen y tienen mucho margen para crecer. Pero sus lamentos apenas fueron tenidos en cuenta, ya que Extremadura, Valencia, Aragón, País Vasco, Navarra, Castilla y León y La Rioja, las otras comunidades donde se produce cava, solo disponen de un representante sin derecho a voto en el consejo.


RESTRICCIONES Y PERJUICIOS


Por su parte, el Ministerio de Agricultura, responsable último de decidir cuántas hectáreas de viñedo se destinan cada año a la producción de cava, tomó una decisión salomónica. El 29 de diciembre, publicó en el BOE una autorización de 172,2 hectáreas de crecimiento en toda España para este 2018. Prácticamente lo mismo pero con la ventaja de que el decreto solo es para este año y no para tres años seguidos como quería el consejo.


Nada más conocer el veredicto del Ministerio de Agricultura, la Junta de Extremadura anunció un recurso de alzada para impugnar el decreto. La consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, Begoña García, afirmó que la medida "carece de fundamentos jurídicos y altera la libre competencia del mercado". El año pasado, Almendralejo triplicó su superficie de viñedo (de 495 hectáreas a 1.367) y en esta campaña de Navidad sus bodegas han tenido que rechazar pedidos porque literalmente tenían comprometidas todas las botellas.


En la Comunidad Valenciana no se plantean llevar la restricción a los tribunales porque confían en una cláusula clave para aumentar la superficie. El ministerio autorizó 172,2 hectáreas nuevas pero también indicó que todas las solicitudes de terreno para 'plantar cava' ya aprobadas antes del 29 de diciembre serán respetadas, así como las solicitudes de arranque de los cultivos. En total, 1.400 hectáreas que darían oxígeno a los agricultores y bodegueros valencianos, concentrados todos en Requena, el único municipio autorizado a producir bajo el sello 'cava' del mismo modo que Almendralejo es el único municipio que puede hacerlo en Extremadura.


Desde la Asociación de Agricultores Valencianos (AVA-Asaja) hacen frente común con Extremadura y afirman que el Consejo Regulador del Cava “solo defiende los intereses de los productores catalanes y no le importa en absoluto perjudicar a los productores valencianos ni poner en riesgo el futuro de la economía de Requena".


El Institut del Cava, la asociación que agrupa a las bodegas más representativas (el 76% del mercado), y cuya junta directiva está integrada por las grandes familias del cava catalán: Freixenet, Codorníu, Juvé & Camps y Gramona, considera que "ampliar hectáreas de cava sería pan para hoy y hambre para mañana". Señala que esa sobreproducción desequilibraría el mercado y perjudicaría a todos, incluidos los productores de fuera de Cataluña.


El Consejo Regulador encargó dos estudios a la Universidad de La Rioja y a la Universitat Rovira i Virgili, y los dos llegaron, por separado, a la misma conclusión: hasta 2030 no habría necesidad de acometer nuevas plantaciones de viña para cava. "Habrá que seguir luchando para para volver a justificar el año próximo lo que estamos proponiendo", dijo el presidente del Institut del Cava, que calificó de "preocupante" que en el último ejercicio la superficie nacional haya aumentado casi 3.000 hectáreas. También lanzó un mensaje a Extremadura y Valencia, ya que no entiende sus quejas cuando en Almendralejo "tienen para triplicar la producción del año pasado" y en Requena "tienen para doblarla" sin plantar más hectáreas.


Una decisión que no comparten las bodegas extremeñas: "No tiene mucho sentido que veten el crecimiento de regiones que suponen el 5% de la producción total. Es imposible que generemos sobreproducción y arruinemos el sector como se nos acusa porque, aunque dupliquemos la extensión, el efecto es ínfimo. Yo lo que creo es que nos ven como una amenaza de futuro porque producimos la misma calidad a menor coste y hay un boicot al cava catalán entre los consumidores".


DENOMINACIÓN DE ORIGEN POR LA VÍA JUDICIAL


Prefiere mantenerse en el anonimato: "Dentro de poco tienen que venir a certificar la calidad de los vinos de base y ese es un asunto muy subjetivo. Si el inspector dice 'este vino no me gusta a nariz' no pasa el corte, y eso sería un gran perjuicio para la bodega porque no podría usarlo para hacer cava y tendría que destinarlo a vino de mesa, habiendo pagado la uva a precio de cava (más del doble). Por eso no quiero que me señalen", explica.


La relación de Almendralejo y Requena con las grandes familias del Penedès siempre ha sido complicada. De hecho, tuvo que ser el Tribunal Supremo quien, tras sendas reclamaciones, dictara una sentencia por la cual la Denominación de Origen Protegida (DOP) Cava debía aceptar a ambos municipios y permitirles etiquetar como 'cava' sus vinos espumosos. En Valencia, igual que en La Rioja y Aragón, las grandes bodegas catalanas como Freixenet tienen extensiones de viñedo y por eso la protesta es menor. Pero en Extremadura la producción depende de empresarios locales a los que no pueden controlar.


El artífice de que Almendralejo pueda producir cava es Marcelino Díaz, que en 1987 ganó un contencioso administrativo a las grandes familias del cava ante el Supremo. El alto tribunal sentenció que solamente podían acogerse a la DOP Cava y etiquetar su espumoso como tal aquellas bodegas que ya lo estuvieran produciendo con anterioridad. Y solo Almendralejo cumplía ese requisito. Exactamente el mismo argumento judicial que permitió a Requena, en Valencia, producir cava bajo la DOP Cava. Lo consiguió en 1992 la bodega Torre Oria de Vicente García, hoy propietario de la prestigiosa bodega Pago de Tharsys y considerado 'padre del cava valenciano'.


"Necesitamos estar dentro de la DOP para poder vender cava, pero al mismo tiempo esa DOP no piensa en los intereses del 15% de productores no catalanes sino en proteger la bajada de ventas del 85% de productores de esa comunidad. Es una situación complicada", sostiene el secretario técnico de Asevex. Desde la Asociación de Elaboradores de Cava de Requena optan por la diplomacia. Su presidente, Emilio Expósito, concluye que el origen de la polémica es la falta de comunicación entre el Consejo Regulador y las demarcaciones no catalanas. "Nosotros hemos crecido más de un 15%, pero si el Ministerio confirma que las hectáreas ya aprobadas para uva de cava se pueden plantar, estaremos bien por ahora. El problema es que el consejo quiso congelar el crecimiento a hurtadillas, cuando lo ideal habría sido haberlo consensuado con nosotros y con Extremadura".


La DOP Cava cuenta con 36.110 hectáreas repartidas por el país, de las que 29.000 están en Cataluña, 3.137 en Requena y 1.363 en Almendralejo. En total, 245,1 millones de botellas vendidas dentro y fuera de España en el ejercicio 2016, solo 300.000 botellas más que hace seis años. Requena vendió 7 millones (2,8% del total, entre 20 y 30 millones de euros de facturación) y ve margen para vender 30 millones en los próximos años. Almendralejo vendió 5,5 millones (2,2% del total) y espera vender entre 12 y 13 millones en 2022 con las actuales restricciones, una cifra que, aseguran, se podría disparar si no se vetara su crecimiento.


UN CONSEJO REGULADOR MÁS REPRESENTATIVO


Desde AVA-Asaja advierten de que “empieza a ser urgente que el Consejo Regulador del Cava establezca criterios de representatividad real para que las subzonas puedan decidir sobre el crecimiento, porque hay un montón de inversiones comprometidas en el aire, entre agricultores y bodegueros, por culpa de decisiones de carácter político. Estamos hablando de cientos de puestos de trabajo y del futuro de muchas familias".


Así, el siguiente episodio en esta guerra del cava dependerá del resultado del recurso de alzada de la Junta de Extremadura en contra de la decisión del ministerio de Agricultura y de la autorización o no en Requena de esas 700 hectáreas con permiso de arranque que están en el limbo. Si finalmente no pueden producir cava, las organizaciones agrarias urgirán a la Generalitat Valenciana a hacer frente común con Extremadura en los tribunales.

1 Comentarios

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Soy aragonés y en mi casa ya no entran productos catalanes. Y de verdad que lo siento, pues pagan justos por pecadores...

escrito por Pedro 21/ene/18    18:51

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