El cierre definitivo de empresas sigue creciendo en Catalunya
En el mes de febrero, la actividad concursal afectó a 512 compañías, lo que supone una caída del 15,65% en comparación con febrero del año pasado.
El número de empresas que han iniciado procedimientos concursales durante los dos primeros meses de 2026 se ha reducido de forma significativa, con un descenso cercano al 13% respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el cierre definitivo de compañías continúa al alza: las disoluciones empresariales han crecido un 9,03% en lo que va de año, lo que refleja una evolución desigual del tejido empresarial.
Los datos más recientes muestran que 1.032 empresas han iniciado algún tipo de proceso concursal entre enero y febrero, frente a las 1.181 registradas en el mismo periodo de 2025. Dentro de este conjunto se incluyen 731 concursos de acreedores, 53 planes de reestructuración y 248 procedimientos especiales para microempresas, una tipología introducida para facilitar la reorganización de negocios de menor tamaño.
En el mes de febrero, la actividad concursal afectó a 512 compañías, lo que supone una caída del 15,65% en comparación con febrero del año pasado. De ellas, 348 entraron directamente en concurso, mientras que 26 optaron por planes de reestructuración y 138 iniciaron procedimientos específicos para microempresas, diseñados para simplificar la gestión de insolvencias en negocios con plantillas reducidas.
Catalunya y Madrid concentran la mayor actividad concursal
El reparto territorial de estos procesos revela una fuerte concentración en determinadas comunidades. Cataluña lidera el número total de procedimientos concursales con el 22,29% del total, seguida muy de cerca por Madrid, con el 21,90%, mientras que Andalucía alcanza el 13,08%.
A pesar de encabezar el ranking, Cataluña también registra una de las caídas más pronunciadas. En los dos primeros meses del año se contabilizan 79 procedimientos menos que en el mismo periodo de 2025, un descenso vinculado principalmente a la reducción de concursos de acreedores. Madrid también muestra un retroceso notable, con 45 procesos menos, aunque en este caso el ajuste se concentra en los procedimientos especiales para microempresas.
En febrero, los datos mensuales reflejan una tendencia similar. Cataluña contabiliza 133 procesos concursales, frente a los 162 del mismo mes del año anterior, lo que supone un descenso cercano al 18%. Esta evolución confirma una ralentización en la apertura de procedimientos de insolvencia en uno de los principales polos económicos del país.
Comercio y construcción siguen siendo los sectores más afectados
El análisis sectorial evidencia que la insolvencia empresarial continúa concentrándose en ramas tradicionales de la economía. El comercio lidera el volumen de procedimientos concursales, con más del 23% del total, seguido por construcción y actividades inmobiliarias, que agrupan cerca del 17%.
En términos absolutos, el comercio también registra el mayor descenso en concursos durante los primeros meses del año, con 72 procedimientos menos, mientras que construcción y actividades inmobiliarias muestran una caída de 34 casos.
A pesar de esta reducción, ambos sectores siguen siendo especialmente sensibles a los ciclos económicos, debido a su fuerte dependencia del consumo y de la financiación empresarial.
Impacto laboral y económico de las insolvencias
El impacto de estos procesos también se refleja en el empleo y la actividad económica. Durante febrero, las empresas que entraron en concurso empleaban a 3.535 trabajadores y generaban una facturación conjunta de más de 412 millones de euros.
Si se suman los planes de reestructuración y los procedimientos especiales para microempresas, el total de empresas afectadas asciende a 512 compañías, con 4.637 trabajadores vinculados y una facturación agregada superior a 581 millones de euros.
El perfil predominante de las compañías en dificultades muestra además un fuerte peso de negocios de pequeño tamaño. Casi el 80% de los procesos concursales corresponden a microempresas, mientras que las empresas pequeñas representan alrededor del 16% y las medianas apenas superan el 4%. En febrero no se registraron grandes empresas en proceso concursal.
Las disoluciones empresariales continúan al alza
En paralelo a la reducción de concursos, el cierre definitivo de empresas sigue creciendo. En febrero se registraron 3.426 disoluciones societarias, un 22,31% más que en el mismo mes de 2025, aunque un 25% menos que en enero.
El acumulado de los dos primeros meses del año eleva el total a 7.996 empresas disueltas, lo que supone un incremento del 9,03% respecto al ejercicio anterior.
Estas disoluciones afectaban a compañías que empleaban a 7.969 trabajadores y que generaban casi 2.000 millones de euros de facturación, lo que subraya el impacto económico que pueden tener los cierres empresariales en el tejido productivo.
El aumento se observa en la mayoría de comunidades autónomas, con especial intensidad en Andalucía, Canarias y la Comunidad Valenciana, mientras que Madrid concentra cerca del 24% del total de disoluciones registradas en el país.
La evolución de estos indicadores apunta a un escenario en el que las insolvencias formales se moderan, mientras que una parte del tejido empresarial opta directamente por el cierre definitivo de la actividad.
Escribe tu comentario