Pere Portabella: "No se ha reformado la Constitución en los momentos oportunos"

|

Pere Portabella   Foto Helena Gomu00e0

Pere Portabella despliega su conocimiento para hablar de cine y política / FOTO: Helena Gomà


Pere Portabella es cineasta, productor, pensador, el único ganador de la Palma de Oro de Cannes a la mejor película (como productor de Viridiana), el responsable de traer a Tarradellas del exilio y escenificar su llegada y ese momento mítico del balcón, padre de la Constitución… Pero ante todo, como bien dice Herrero de Miñón, un “docto”, no en vano estaban juntos con Santiago Carrillo en esa sección de La Ventana de Gemma Nierga llamada “La tertulia de sabios”.


Ahora, una vez más, la Filmoteca de Catalunya le dedica un retrospectiva a su obra como director aprovechando una exposición sobre toda su obra en Can Framis. Una obra como cineasta, para muchos, difícil de entender, pero que siguen vigentes gracias a su trasfondo. El espectador puede perderse en sus películas, pero si se deja llevar se dará cuenta que lo que ha expresado Portabella con sus imágenes es solo el reflejo de una realidad que está pasando y sigue vigente. Una realidad aterradora a veces, compleja de entender, pero con una salida.


Esta entrevista es algo así. No se asuste el lector si en algún momento se pierde, este periodista también lo hizo y al final tuvo todo sentido. Empezamos


Pere Portabella: La coyuntura actual es tan bárbara, bestia, tan global, tan desestructurada… Es la primera vez en este siglo que estamos viviendo una crisis tan global y sistémica…

Estamos arruinados. Hay una burbuja de dinero que no existe


- Y además parece no haber salida…


No, no. Están tapando…. Somos mucha gente para tan poco agua, por ejemplo. Hay 1.700 millones de personas que para beber han de recorrer kilómetros cada día y no tienen garantías de salubridad. Esto para empezar.

Después tenemos una amenaza real del uso de armas nucleares.


- De hecho hay una sensación general de guerra inminente…


No es una sensación de guerra, es peor. Porque antes las guerras eran locales. Hoy no, la crisis es sistémica, global. Es decir, todo el mundo está afectado por esta desestructuración.

Es como un cáncer al que se ha llegado tarde. Hemos llegado tarde. Nos supera todo el cambio climático, ya nos va por delante, no estamos a tiempo de pararlo


[A este periodista le sobreviene el pesimismo]


- Y en cambio, la gente sigue con sus vidas con casi total normalidad, como si no pasara nada.


[Y Pere Portabella, de repente, sale al rescate y ofrece la esperanza]


Sí pero esto ¿sabes quien lo puede solucionar? La gente. En los últimos años se ha empezado a ver en Europa. Y seguirá pasando. Empezaron a haber manifestaciones corporativas que pasaron a ser ‘performances’ siempre convocadas por la gente, auténticas fiestas. Y es aquí donde la gente se puede plantar. Lo único que puede parar esto es la gente, aquí y en todas partes.


- Si, pero está costando [El periodista sigue con su pesimismo]


Sí, cuesta porque la cultura asamblearia choca con la cultura de los que ocupan las instituciones del estado. Porque los que ocupan los cargos se han apropiado de esto y de cara a la opinión pública se cuenta que los políticos son los que hacen política y se queda en manos de los intereses de los que están allí. Y cuando un extraño entra, eso es un campo de minas, que al atravesar una ventana pensando que es una puerta, se estampa.


[Sin apenas nombrarlo uno piensa que está hablando de Podemos, cuyo ex líder Iñigo Errejón participó en su Informe General II]


- Pero también se cae en el riesgo de caer en los extremismos, tanto de izquierdas como de derechas.


Hay un choque de culturas. El populismo de extrema derecha, aquí, es un territorio muy sólido de Aznar. Entonces, el espectro que ocupaba el centro, llámese democristianos, socialdemócratas,… todo esto se ha roto.


[Parece que cambia de tema él solo, para hacer una radiagrafía de todo lo que sucede en nuestro país y prosigue]


Luego aquí tenemos problemas territoriales muy serios. El problema de Catalunya no es Catalunya, es el Estado, hay una crisis fuertísima porque hay una parte del territorio de este Estado que reclama un replanteamiento general de todo: con un estado federal o la independencia…


- Sí, pero da la sensación que el independentismo se está quedando corto de miras, si hacemos caso a esta crisis sistémica…


Lo que pasa es que si uno va con tacticismos, puede pasar que el tacticismo sea víctima de sí mismo.

Si hay un problema desde el punto de visto estratégico, uno ha de mirar hasta donde puede llegar y le va a salir bien.

Aquí hemos pasado por una etapa tacticista, que quiere reivindicar el carácter legítimo de una presidencia, etcétera. Y cuando parecía que todo se iba a resolver y que Puigdemont declaró la DUI pero dijo que esperaría e iba a convocar elecciones de vuelta porque vio que hasta aquí podía llegar, vinieron las acusaciones de traidor. Y allí la cagamos en todas direcciones.

Entonces para salir de aquí… Lo primero: Basta de tacticismos, basta de presimbólicos. Hemos de recuperar la gobernabilidad de Catalunya y ha de haber un presidente REAL.

Con todos los respetos para Puigdemont, entiendo que el reivindique legítimamente su lugar, pero en este momento han de buscar la solución. Y la solución entre las partes, que ahora serían ERC y JxCat, llegará cuando estas dejen de lado los intereses de partido y vayan a una confluencia. Una confluencia que es la gran cultura asamblearia.


[De lo general a lo particular y vuelta a la comprensión global]


Pere Portabella: Cuando se convoca una asamblea hay mil personas a un lado, todos escuchan, unos están en contra, unos se van, luego algunos de esos vuelven y otros no y no pasa nada.

La confluencia te permite, con estrategia, que no puedes hacer el salto a la independencia tu solo y, en cambio, acompañado de según de quién, en vez de haberla dado por hecha, en diez años puede ser posible.


El sopar

Fotograma de 'El Sopar'


- De hecho ese espíritu de confluencia es el de la Transición que para unos ya está pasada y anquilosada.


Pasada está, fue hace tiempo. El tiempo que ha pasado desde entonces hasta ahora, hace que sea algo que se ha quedado allí.

En esa época hubieron tres personas providenciales: Adolfo Suárez, Santiago Carrillo y el general Gutiérrez Mellado. Estas tres personas, con la llegada del president Tarradellas lograron abrir y romper con el franquismo.

Condición que pusieron: se ha de aceptar al Rey y nada de referéndum sobre monarquía o república.

Esto llevo a un desembarco extraordinario de la gente, además de que la población se dio cuenta de sin Franco el franquismo no era posible. Los mismos que estaban ocupan de repente sus mismos escaños y desemboca en un proceso hacia la democracia que ha ido avanzando.

Eso sí, en este proceso no se ha hecho una cosa que es muy importante: no se ha reformado la Constitución en los momentos oportunos. Para resolver, digamos, los problemas de las comunidades autónomas.


- Pero hay un sector que tiene miedo a introducir cambios en la Constitución, porque teme modificar el modelo territorial…


Esto es una correlación de fuerzas. La primera fase es plantear que la situación, hasta ahora, está en decadencia y que se ha de restituir el estado y funcionamiento de los autonomías. Y esto se ha detectado en Catalunya y esto pide, exige, unas reformas. Y la Constitución permite unos mecanismos de reformas. En cambio, los Estatutos, no.

Pero ahora estamos en una situación muy delicada, como decía, porque es una regresión hacia atrás y un deterioro y desprestigio,… con una corrupción en el poder brutal, a la que se suma una debilidad estructural de toda la Unión Europea, que está en una crisis… Éticamente ha perdido a marca, porque el fracaso con los refugiados, para empezar, ha sido tremendo. Y después que no se han hecho reformas sustanciales como una armonización fiscal que cortara con los paraísos fiscales.


- Bueno, el problema con Europa es que con los últimos años ha dejado de ser el referente del Estado y la sociedad del bienestar.


¡Era el Estado de referencia en materia de Derechos Humanos! Y se ha perdido y está en un desprestigio total.


- Y ante todo esto surgen los populismos mezclados con los nacionalismos, con partidos como el Frente Nacional de Le Pen que aboga por volver a cerrar las fronteras…


Surge una extrema derecha que tiene una oportunidad porque se hace una simplificación de las cosas. Hay un deterioro real del sistema democrático por desprestigio de su práctica política por parte de los que han ocupado este espacio. Y aquí nace entonces una de esas verdades contundentes, que son enunciados icónicos y que es la extrema derecha. Y toda Europa ya tiembla.


Umbracle

Fotograma de Umbracle


- Y con esta situación, usted que ha hecho cine político… Bueno, ¿ha hecho cine político o política a través del cine? [Ante una duda semántica de su cine el periodista, sin querer, entra en el juego de cambiar de tema sin dejar de hablar de Portabella]


Yo he hecho políticamente cine, quiero decir, yo no he hecho cine del momento político. Porque la ‘polis’ es inseparable de lo que uno hace. No hay ninguna diferencia entre un ebanista y yo, los dos hacemos política. Los políticos quieren que creamos que ellos son los que hacen política, pero yo o un ebanista decimos ‘no’, la política la hace la gente, la cultura popular y lo que hago, hacemos, es recuperar este espíritu. Esto rompe con las teocracias y con todo lo que quieras.


- ¿Eso es lo que hace con su cine y lo que le llevo a hacer cine?


No. Yo entré primero y a saco a romper las estructuras del cine, buscando formas nuevas de hacer cine en relación a lo que estaba marcado. A partir de allí ya fue el azar. Conocía al hermano de Carlos Saura me dijo que Carlitos tenía un guión y se lo produje con dos películas más. Me salté la censura y todo.


- ¿Cómo lucha contra la censura? Tuvo que discutir mucho con los censores?


Al contrario. Escondiéndome. Por ejemplo, Viridiana se la hice pasar a un torero encantador hasta París para poderle poner el sonido. Y toda esa película se hizo por fuera del sistema, la cogió un productor-pantalla mexicano, se convirtió en la única película española ganadora de Cannes…


- Y se convirtió en un éxito.


Y en una marca. Yo con el cine que está con las instituciones y el gran capital no quiero tener nada, no me interesa porque ha de tener un retorno económico, político, social… Y dije: aquí, ni loco!


- Y ahora es imposible y usted es un caso excepcional.

No, no, no. Esto es un caso de conciencia personal. En el espacio donde hoy se pueden hacer cosas es la periferia, no es el circuito institucional, porque quieren un producto y te imponen los actores, el dinero… Pero en la periferia o las películas que hago yo cuestan 5.000–10.000 euros…


- Supongo que además ahora el formato digital ha ayudado aún más.


¡Esto lo ha abaratado muchísimo! Esto de llevar la cámara en el bolsillo, luego te lo miras, descartas, montas… ¡Esto es fantástico! Y la difusión de esto también. Yo por ejemplo nunca he publicitado mis films, yo difundo a demanda. Los primeros años decían: ¿este tío? Pero luego no te puedes imaginar la demanda que he tenido. Y esto es ser útil.

Una facultad en Escocia me pidió Mudanza para un Máster de Ciencias de la Comunicación. Hicieron un pase, luego otro y luego me pidieron que fuera a discutirla con ellos. Eso es ser útil.


- Bueno, pero también digamos que sus películas, a veces, cuestan de entender. 


[A estas alturas parece que se ha pasado de hablar de otra cosa…]


Esto depende de tu mirada. Yo he hecho una película extraña y he tenido respuestas cojonudas y otros que no. Pero es que se entra en un nivel en que uno ha de aceptar la propuesta. Yo no hago cine para que el espectador ríe, llore, se emocione… Yo haga cine para que transite en cada uno de los espectadores según su sensibilidad y salgan de la película, porque ninguna de ellas tiene final.


- ¿La hace sin intención, pues, para que se la de el espectador o él la interprete?


¡No! La intención la tiene toda. Pongo toda la intención, me meto desde la cabeza hasta los pies.


- Bueno, pero deja que cada espectador la viva a su manera.


No es que le deje. La película, al no tener argumento, está estructurada para que el espectador entre. ¿A través de qué? Pues de su curiosidad, de su percepción, de su interés… y que se deje llevar. Y no tiene problemas de saber que pasará, si los personajes se quieren o no se quieren, si se matan…

Y si tu no te gusta, pues puedes ir a ver otra cosa. Hay gente con mucho talento que ha hecho películas hermosas


[El periodista intenta hablar, pero prosigue Portabella]


Mira, ¿Tú entiendes del todo a tu pareja?


[De repente todo se gira aún más, hasta el punto que ya el periodista es el que responde]


- No


No, claro. Porque hay una parte diferenciada, porque el sijeto en sí mismo es un hecho diferencial. A partir de aquí se nos confronta y hemos de negociar… la polis… Tu puede sentir atracción, el otro otra cosa, peso hay una gestión de todo eso. Esta es la cuestión de todo, y aquí es cuando la satisfacción ya no depende de tu demanda personal.


- De hecho sus películas, al margen de las políticas, provocan…


Mira, lo que te decía de las parejas es que hemos de aceptar esa pluralidad del otro. Y la polis… La política es intentar no superar al otro o hacer que el otro se amolde o la sumisión, no. Se ha de participar, convivir en un proyecto común y poder participar juntos. Esta es la historia de la humanidad.


- Y esto es con lo que trabaja en su cine.


Yo no hago películas con presentación, nudo y desenlace, lo que hago es coger toda la corriente abstracta que han dado las vanguardias. Es como cuando ves un Tapies, no ves un árbol pero te transmite una emoción, y si no la sientes te vas y no hay ningún problema.

Frente a mis películas has de sentir el miedo, el rechazo, el disgusto, la percepción ante una demanda de irracionalidad, unas pulsiones que te dejen en suspense.

Lo más importante en la vida es que además de mirar aquí un objeto seas capaz de sentir no sólo a través del ojo, porque el ser humano tiene una capacidad perceptiva enorme para comunicarte a través de sensaciones sensuales, sensitivas, que te llevan a un imaginario, en ese caso. El ser humano tiene una capacidad enorme para crear, de hecho ha creado dioses y somos la única especie que finalmente se los ha creído.


[De repente el periodista se da cuenta que tanto daba si la entrevista saltaba del cine a la política, de la situación del mundo a la de Cataluña, porque, como en el cine de Pere Portabella, en el que van pasando las imágenes sin parecer que haya un hilo argumental, sus palabras están cargadas de sentido y explican el mundo]


Fin.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH