martes, 19 de noviembre de 2019

Martí & Woodhull

Montserrat Artigas y Maria Eulàlia Juvé

Investigadores de la George Washington University School of Nursing acaban de publicar el segundo informe Woodhull sobre la representación de las enfermeras en las noticias de salud de los medios de comunicación. Veinte años después de su primera edición, la situación sigue siendo similar: las enfermeras son el socio invisible del sistema de salud.


El informe, que lleva el nombre de la editora fundadora del diario USA Today, explica la diferencia por razón de género: un 90% de los profesionales enfermeros son mujeres. Pero aporta también otros motivos. Las enfermeras no ocupan puestos de poder en las estructuras del sistema y de la industria sanitaria, no se les reconoce la experiencia ni su especialización, no son asociadas al liderazgo y no se las promueve como referentes en sus áreas de conocimiento .


Son el grupo más numeroso de profesionales de la salud, el más cercano a las personas, y en las encuestas sobre servicios de salud siguen obteniendo los mejores resultados en términos de satisfacción y confianza de los ciudadanos.


Con su buen hacer, su capacidad analítica y su espíritu colaborador, contribuyen a los resultados de salud de la población. Su trabajo reduce el riesgo de errores clínicos, incrementa la seguridad de los pacientes, expande la prevención de enfermedades, complicaciones y discapacidades, contribuye a la promoción de una sociedad más saludable y justa, el autocuidado de la salud, a la autonomía y la dignidad de las personas, desde antes del nacimiento y hasta el último aliento.


Las enfermeras aportan conocimiento y sentido común, mejoran la accesibilidad, la equidad y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, desarrollan proyectos de investigación y procuran una prestación de cuidados basada en la evidencia científica para mejorar los resultados de salud.


De entre miles de historias de vidas de personas en que las enfermeras son invitadas a compartir su conocimiento y sus habilidades, historias de felicidad, de dolor, de sufrimiento, de pérdida y de superación, debe de haber un tesoro oculto de noticias, una fuente casi inagotable de conocimiento humano.


Hoy, en casa hay una. Quizá también pasará desapercibida. Quizás también será considerada no noticiable. Es la historia de Núria Martí Carrasco, que fue enfermera de cuidados intensivos en el Hospital Universitario Vall d'Hebron y ha sido directora enfermera del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol las últimas tres décadas. Una historia extraordinaria de una enfermera mayúscula, que ha ejercido sus responsabilidades de este puesto directivo de manera ejemplar.


Fragmentos de una historia que miles de personas llevamos en la cabeza y el corazón. La de una enfermera catalana que ha participado en toda la transformación del sistema de salud, que ha liderado una manera de entender y hacer la prestación de cuidados poniendo siempre por delante de las personas y sus circunstancias sociales y de salud, sin dejar de lado los elementos científicos, tecnológicos y humanísticos que nos ayudan a cuidar lo mejor posible. Una historia que queda para que los buenos comunicadores puedan explicar a nuestros conciudadanos.



Montserrat Artigas y Lage
María Eulàlia Juvé y Udina


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