Ludmila Vinogradoff: "Los militares venezolanos son hijos de Bolívar, no de Maduro"

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Ludmila vinogradoff


Ludmila Vinogradoff es una de las pocas voces críticas con el régimen de Nicolás Maduro que sigue informando con libertad e independencia desde Venezuela. Charlamos con la colaboradora de Catalunyapress sobre la situación extrema que afronta el pueblo venezolano. La crisis económica, la fragmentación de la oposición y la oscuridad sobre el futuro son los temas que preocupan a Vinogradoff, que durante la entrevista hace un llamado a que los opositores unan sus fuerzas.



¿Qué sucedió el pasado 5 de agosto: un atentado de falsa bandera o un ataque para acabar realmente con la vida de Maduro?


Todas las informaciones indican que fue un grupo militar chavista quien propició ese acto de rebelión o conspiración para darle un susto a Maduro. Fue un grupo que se atrevió a salir del clóset y a cometer un atentado aunque de manera muy moderada. Fue una alerta, porque si hubiesen querido matarlo lo podrían haber conseguido.


Extraña que no haya ruido de sables en Venezuela.


Venezuela tiene 2.000 generales, más que EEUU y sin haber tenido una guerra. Y el generalato es el grupo más consentido y mimado por Maduro. Además, después del atentado del día 5, Maduro ha hecho una purga muy fuerte de generales para abajo, tanto activos como retirados. Pero los militares deben recordar que son hijos de Bolívar y no de Maduro.


En uno de sus últimos artículos en Catalunyapress hablaba del 'Manifiesto por Venezuela', donde se reclama unidad a las fuerzas opositoras. ¿Qué le sucede a la oposición política?


La oposición está muy dividida y fragmentada por luchas internas, impulsadas por el mismo Maduro a quien le interesa que la oposición esté fragmentada. Hace un año se rompió esa unidad cuando ya no había una causa por la cual luchar para salir de Maduro. Todos los intentos que se han hecho han fracasado. Y la oposición terminó de hundirse cuando Acción Democrática salió de la MUD (Mesa de Unidad Democrática). Esa fue la muerte de la MUD.


Pero parece que hay dos tendencias en la oposición: una que busca una salida pactada y otra que quiere estar permanentemente en la confrontación con el régimen.


Hasta ahora no se ha podido reconciliar ambas tácticas ni sé si es posible, porque hay un problema de fondo: no se puede confrontar al Gobierno en la calle. Yo creo que no es posible pensar en este momento que la gente en la calle pueda derrocar al Gobierno, porque el Gobierno tiene a su favor el poder de fuego y los recursos para mantenerse prolongadamente en batalla.


Los venezolanos son un pueblo bravío que ha intentado de todo: protestas, huelga general, intentar ganar en las urnas sin garantías... todas las vías pacíficas. ¿Qué es lo que falta? Ese es el gran dilema.


Las manifestaciones de estudiantes sí funcionaron a nivel internacional.


Pero el precio fue alto. Yo no cambiaría las 140 vidas juveniles por lo que se ha logrado. Está claro que frente a una dictadura no hay manera de enfrentarse desarmado, que es lo que plantea María Corina Machado. Al Gobierno hay que derrocarlo y hay que derrocarlo con sus propias armas.


¿Descarta una intervención extranjera?


No la descarto. Lo único que yo desearía es que Maduro haga sus valijas y se vaya.


¿Cómo puede avanzar la situación en Venezuela en los próximos tiempos?


Los venezolanos son un pueblo bravío que ha intentado de todo: protestas, huelga general, intentar ganar en las urnas sin garantías... todas las vías pacíficas. No se puede decir que el pueblo venezolano sea resignado. Y ni Chávez renunció, ni Maduro ha renunciado. ¿Qué es lo que falta? Ese es el gran dilema.



LA CRISIS HUMANITARIA


Una de las últimas noticias sobre la economía venezolana ha sido la predicción del FMI de que la inflación iba a alcanzar el 10.000.000%. Parece surrealista.


Cada vez la fracción de la población que puede sobrevivir es menor y se reciben muchas remesas de las familias que están afuera. De hecho, el Gobierno mismo se ha dado cuenta de que allí hay un filón para recoger dinero y ha creado treinta cajas de cambio para controlar las divisas.


La política del Gobierno es liquidar la propiedad. El 60% de la actividad comercial está en manos de cadenas informales que no pagan impuestos ni están registradas como empresas. Es la cubanización de Venezuela. 


¿Qué piensa de la ocurrencia de los lingotitos de oro?


La gente lo recibe con mucho humor, ironiza con esas ocurrencias. La gente no tiene con qué comprar las medicinas y mucho menos va a encontrar dinero para comprar un lingote de oro.


En Venezuela, la pobreza es la principal política de Maduro.


La política del Gobierno es liquidar la propiedad. El 60% de la actividad comercial está en manos de cadenas informales que no pagan impuestos ni están registradas como empresas. Esto no puede ser atribuido a la incompetencia; es una política: desmontar toda la economía privada de manera que empleos y productos dependan de la actividad del Gobierno. Es la cubanización de Venezuela.


Y tras la destrucción del bolivarianismo, ¿cómo se va a reconstruir Venezuela?


No se preocupe, a nadie le preocupa mucho eso en Venezuela. Vamos a pasar un periodo malo pero Venezuela tiene tierra, campos... lo que se necesita es un impulso para arrancar, como un carro que está parado. Más peligroso va a ser cómo cambiar la mentalidad de un pueblo que se ha acostumbrado durante veinte años a vivir con las dádivas del Gobierno.

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