​La influencia de Dolto

Pilar Gómez
Psicóloga clínica y psicoanalista

Se debate en Francia sobre educación y hay quien acusa a Dolto de la deriva que ha tomado la misma en nuestros días, esa deriva que va llevando al endiosamiento de la infancia.


Si pensamos que el pasado agosto se cumplieron treinta años de su fallecimiento nos daremos una idea una idea de la influencia que ha tenido en la cultura. Y la tuvo porque efectivamente revolucionó el concepto que se tenía de la infancia por entonces, acabó con aquella idea maestra que regía la educación: a los niños se les ve pero no se les oye.


Se podrían decir muchas cosas sobre Dolto, aquí señalaremos solamente alguna. Quizá su idea más subversiva sea la importancia central que concede al derecho de niños y niñas a conocer la verdad de su historia, que es también la verdad de la historia de su familia. Darles voz para hablar es una consecuencia de ello.


Françoise Dolto fue conocida como "le petit dragon" siendo "le grand dragon" Jacques Lacan. Nació en 1908, estudió medicina, fue pediatra y psicoanalista, una clínica extraordinaria y una teórica valiente y singular.


"Todo es lenguaje" decía, de modo que insistía en que a los niños hay que hablarles desde el mismo instante de su llegada al mundo. De esa manera se les trata como sujetos y se les ayuda a construir una imagen de sí.


Pero no hay que confundirse - insistía también- los niños y niñas pequeños, precisamente por serlo, no conocen la polisemia de las palabras y sería un error atribuirles un entendimiento que no poseen. Parece evidente, pero, que esta parte del asunto ha caído en el olvido en nuestros días.


Ella lo ilustra con un ejemplo propio, relata que a sus seis años veía llorar y llorar a las mujeres mientras oía decir como explicación del llanto "han perdido a su marido". La pequeña Françoise no lo comprendía : "pues que lo busquen, hay que ver qué tontas son esas mujeres…". Todo esto sucedía en 1914, "era al principio de la guerra y yo no había comprendido todavía que "perder un marido" o "perder un hijo" quería decir que estaban muertos. A los niños les pasan constantemente cosas como ésas" explicaba muchos años más tarde.


Era psicoanalista aunque ella hubiera querido ser "médico de la educación" y de hecho abrió la disciplina con su tesis " Psicoanálisis y Pediatría" que fue publicada por "du Seuil" en 1971. Si el Gran Dragón influyó ampliamente durante veinte años en la intelectualidad francesa, el Dragoncito influyó en la masa de ciudadanos, fue un personaje mediático, a la medida de los setenta, que trabajó toda su vida y la disfrutó a placer.


Al final cuando dejó de atender pacientes privados seguía pasando consulta en el DASS, la asistencia social: lo hacía conectada a una bombona de oxígeno con una cohorte de reputados psicoanalistas sentados detrás, viéndola trabajar, aprendiendo de su manera de encontrarse con los niños.


No se libró de las fracturas institucionales: miembro desde 1939 de la Société de Psychanalyse de París participó en diversas escisiones y reagrupamientos: en 1953 pertenecía la Société Française de Psychanalyse que se disolvió en 1964 para fundar dos nuevas asociaciones- Societé psychanalytique de France y École Psychanalytique de France- que desembocaron, a su vez, en l’École Freudienne de París disuelta también 1980.


Ya se ve, un ritmo institucional vertiginoso - cuatro instituciones en cuarenta años- aunque, por otra parte, no es nada infrecuente dada la inestabilidad congénita del desarrollo de las instituciones psicoanalíticas. La disolución de la EFP dio lugar, en un estallido de efecto retardado, a multiplicidad de asociaciones y grupos, todos declarados los auténticos seguidores de Lacan.


Françoise Doltó mantuvo siempre, con todo, una mirada y un abordaje propios que le valieron críticas de propios y extraños. Entre octubre de 1976 y octubre de 1978 sostuvo un espacio radiofónico: "Lorsque l’enfant paraît" en France Inter, en estas emisiones contestaba a las preguntas que le enviaban por carta sus oyentes. Fue un éxito de masas, como lo fue de ventas la posterior publicación de la transcripción de las emisiones.


No era la primera vez que hacía radio: en 1950 compartió programa sobre la educación sexual de los niños con algunos colegas en "La tribune de París" en la RTF y en 1968 contestó a preguntas de los oyentes en Europe1, esta vez bajo el seudónimo de Docteur X. Ambas emisiones estuvieron poco tiempo en antena, el discurso de Dolto era demasiado libre y abierto para la época.


Esta última vez en France Inter fue distinto, los tiempos estaban cambiando y la palabra de Dolto contribuyó en mucho al cambio. El éxito extraordinario del programa la llevó a abandonarlo, no sin sentirlo, pero decía que se le hacía incompatible tanta notoriedad con su trabajo como psicoanalista.


Los niños le escribían contándole sus problemas, un locutor leía las cartas y Dolto contestaba. De eso se aprendía, de sus respuestas, de ellas trascendía un respeto inmenso por cada cual. Hablándoles les ayudaba en la construcción de ese sí mismos que debía desenvolverse en un mundo de seres imperfectos como somos todos.


Les devolvía una escucha comprensiva sobre lo que les angustiaba, les proponía una idea de sí mismos como sujetos de deseo y con derecho a defenderlo. Es verdad que ha sido malinterpretada y hasta tergiversadas sus teorías: el derecho a la expresión del propio deseo no excluye, sino todo lo contrario, la necesidad de límites y prohibiciones.


Límites y prohibiciones que son tan educativos como el necesario respeto por la alteridad, todo ello implica una concepción de un sujeto responsable, a la medida de cada momento vital, por supuesto.


A su modo de ver la educación de niños y niñas debe tener por objetivo hacer de unos y otras personas autónomas, capaces de desenvolverse en el mundo, lo que implica la capacidad de comprender que el mencionado mundo no gira a su alrededor. Que haya extravíos de su discurso no es de extrañar en en el magma de la irresponsabilidad creciente en la educación de niños y niñas, pero eso no se puede atribuir al discurso sino a quienes lo desvirtúan y lo pervierten cercenándolo.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Más autores
La normalidad es rara
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH