​Alemania: la ultraderecha no lo logró, pero estuvo cerca

Jaime Ensignia
Jaime Ensignia, sociólogo, Dr. en Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad Libre de Berlín

Jaime Ensignia, sociólogo, Dr. en Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad Libre de Berlín. Fue director sociopolítico de la Fundación Friedrich Ebert en Chile (1994-2014). Director del Área Internacional de la Fundación Chile 21. Colaborador del Barómetro de Política y Equidad.

LA IMPORTANCIA POLÍTICA DE ESTAS ELECCIONES REGIONALES MÁS ALLÁ DE ALEMANIA


Alternativa para Alemania (AfD), partido de la ultraderecha radical de este país, según los sondeos de opinión y los pronósticos electorales, debería haber sido el partido más votado en estas recientes elecciones regionales de este primero de septiembre en los Estados de Sajonia y, Brandeburgo, dos Estados pequeños en población de los 16 Estados federados. Esta era una razón poderosa para esperar con mucha atención el desenlace de estos comicios.


Reichstag aleman



Sin embargo, los resultados electorales señalaron otra cosa: en Sajonia, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) logró mantenerse como primera fuerza política y en Brandeburgo, el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) que junto al Partido de la Izquierda (Die Linke) gobierna este Estado, logra también ser la agrupación política más votada. Sin embargo, el auge y la irrupción de la ultraderecha alemana en el este alemán –ex territorio de la fenecida República Democrática Alemana (DDR)- es sorprendente, convirtiéndose en la segunda fuerza política en estos Estados. 


La AfD, con estos resultados electorales tiene participación en los parlamentos regionales en 13 de los 16 Estados federados de Alemania. Éxito destacable para un partido de reciente constitución, fundado éste, el año 2013. He ahí, la importancia que revestían estas elecciones federales en el escenario europeo. En la primera economía de Europa, Alemania, el fenómeno político de la irrupción y el avance del ultranacionalismo xenófobo es observado con mucha preocupación, sobre todo por la experiencia histórica provocada por estos movimientos políticos totalitarios en el transcurso del siglo XX.


¿QUÉ NOS MOSTRARON LOS RESULTADOS EN ESTAS DOS REGIONES?


En el caso de Sajonia (4 millones de habitantes), la CDU logra el 32, 1% (-7,3%) en relación a la elección del 2014; AfD un 27,5% (+17,7%); Die Linke un 10,4% (-8,5%); Los Verdes alcanzan un 8,7% (+2,9%); SPD en caída con un 7,7% (-4,6%), y, Los Liberales logran un 4,5%, quedando fuera del parlamento regional. Los perdedores en cuanto a la votación: la CDU, Die Linke y el SPD, este último bajando de los dos dígitos, un muy mal resultado para los socialdemócratas. Ganadores, por lejos la AfD con su 27,5% y Los Verdes con su 8,7%, ganando éstos, Los Verdes, votantes del SPD y del centro electoral. Tarea dura para la CDU tendrá para conformar gobierno en esta región, este partido ha señalado que por ningún motivo haría alianza con la AfD, sin embargo, los sectores más conservadores de este partido no ven con malos ojos una posible alianza con la ultraderecha.


Brandeburgo, Estado federado con 2 ½ millones de ciudadanos los resultados fueron los siguientes: SPD 26,2% de la votación (-5,7%) en comparación con la elección del 2014; Die Linke logra un 10,7% (- 8%); AfD con un 23,6% (+12,2%); CDU logra un 15,5% (-7,5%); Los Verdes alcanzan un 10,7% (+4,5%); los Votantes Libres con su 5%, entran en el parlamento y Los Liberales con su 4,2% quedan fuera. El gran ganador es la AfD convirtiéndose al igual que en Sajonia en el segundo partido más votado, significativa es la votación de Los Verdes con su 10,7%. Nuevamente baja su votación Die Linke, la CDU y el SPD, manteniéndose los socialdemócratas como el partido más votado en este Estado. También tendrá el SPD la tarea de conformar gobierno, ahora no tan solo con Die Linke, sino que deberá convocar a otro partido para gobernar. En ambas elecciones quedó demostrado el fin del bipartidismo, CDU-SPD. El espectro político quedo mucho más fragmentado al entrar a la mesa de negociaciones otros referentes políticos. Habría que destacar que hubo una alta participación electoral, en Sajonia fue del 65% y Brandeburgo del 60,5%.


¿CÓMO SE EXPLICA EL AUGE DE LA ULTRADERECHA EN EL ESTE ALEMÁN?


Muchos analistas y la opinión pública se preguntan, a qué se debe este auge de la ultraderecha alemana sobre todo en los Estados del este del país en donde término medio tiene una votación entre el 23% y el 27%, lejos de lo que marca a nivel nacional, el 12,5% de las últimas nacionales del 2017, subiendo un poco más en los sondeos de opinión actuales a un 15% o 16%, sobrepasando incluso al SPD. Existen causas estructurales en estos Estados del este, luego de lo que significó para los ciudadanos de la ex DDR la reunificación alemana. Para una buena parte de los habitantes de estos Estados, lo que hubo no fue una reunificación sino más bien una anexión, en donde el cambio de un sistema centralizado a una economía de mercado fue muy brusco, por no decir violento de las estructuras económicas, sociales y culturales de estos "nuevos" estados incorporados a la República Federal Alemana. Una gran cantidad –quizás casi todas-las industrias del este alemán fueron desmanteladas, la cesantía aumentó de manera considerable en comparación con los Estados del oeste, importantes conquistas sociales fueron restringidas y, en algunos casos, simplemente descartadas. Habitantes de estas regiones se empezaron a sentir ciudadanos de segunda clase, abandonados y no tomados en cuenta por el gobierno central. Sus salarios, según estudios recientes están muy por debajo de los salarios de sus contrapartes del oeste alemán -unos 600 euros menos-. Una importante cantidad de jóvenes de estas zonas han emigrado a los Estados federados más ricos del oeste. Esta situación, someramente descrita, es precisamente caldo de cultivo para partidos y organizaciones de la extrema derecha alemana. En este escenario, los partidos tradicionales, CDU, SPD y Die Linke, no han sabido leer correctamente esta nueva realidad política, social y económica de estos nuevos Estados dejando el camino libre a la demagogia nacionalista, xenófoba antiinmigración y antiislamista de la AfD, convirtiéndose los ultranacionalistas en el partido portavoz del descontento en el Este.


CONSECUENCIAS POLÍTICAS


Hasta el momento, a lo menos a nivel de declaraciones de los partidos establecidos (CDU-SPD-Die Linke-Los Verdes) han determinado un control sanitario, es decir, ningún compromiso de coalición de gobierno con la AfD. Se trata por tanto, mantener aislada política y socialmente a esta derecha radical.


Por cierto, estos resultados electorales que han expresado una baja de los dos partidos tradicionales y coaligados en la Gran Coalición (Groko), vuelve a poner en el debate la viabilidad futura de esta coalición entre la CDU-CSU y el SPD. Los socialdemócratas durante el mes de octubre tienen previsto realizar un profundo balance de lo que la Groko les ha aportado puesto que desde el punto de vista electoral, los fracasos han sido permanentes.


La próxima elección regional (27 de octubre) será en Turingia, Estado liderado por Die Linke en coalición conformada con el SPD y Los Verdes. Habrá que ver, cómo se comportará el electorado de esta región, si seguirá apoyando a la ultraderecha AfD o si los partidos más establecidos y tradicionales lograran parar este auge de la derecha radical. 

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