Puigdemont corta las alas al PDeCAT

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El entorno post-Convergente está más dividido que nunca. Puigdemont, en su batalla particular por liderar ese espacio, ha acabado dando el golpe de gracia al PDeCATles ha arrebatado la propiedad del nombre de la coalición Junts per Catalunya (JxCAT). Y era lo único que les quedaba para poder negociar con Puigdemont y su entorno, así que ahora solo tienen dos opciones: unirse al proyecto de Puigdemont o presentarse por separado con las siglas del PDeCAT y, posiblemente, desaparecer del tablero político.


Foto d'arxiu de Carles Puigdemont


Las desavenencias entre Puigdemont y el PDeCAT vienen de lejos, pero esta última batalla empezó con el manifiesto de algunos de los políticos independentistas que siguen en prisión: pidieron que se acelerase el proceso de constitución del partido de JxCAT. Es decir, que dejase de ser una marca donde confluyan muchos partidos para convertirse en un partido que absorva todo el mundo post-Convergente. Y claro, ese proyecto estaría liderado por Carles Puigdemont. 


Los dirigentes del PdeCAT, al ver que el expresident cada vez les acorralaba más, hasta el punto de programar su propia extinción para integrarse en otro partido, han intentado resistirse. Hace una semana Marc Solsona, el portavoz del PDeCAT, señalaba la hipocresía de Puigdemont al predicar la unidad y finalmente, conseguir que estén "más fraccionados que nunca".


En una entrevista en El Periódico, preguntaron a Solsona si era un fracaso que la antigua CDC se presentase fragmentada en JxCAT, el Partit Nacionalista Català (PNC) de Marta Pascal y el nuevo partido de Puigdemont. "¿Un fracaso, de quién? ¿De la gente del PdeCAT? ¿O de los ideólogos de la unidad que al final han conseguido que estemos más fraccionados que nunca?", contestó el portavoz del PdeCAT. 


"¿La suma de personas ha logrado un artefacto político? No. Salió una semana antes de la asamblea general del PDeCAT. Alguien lo decidió de forma intencionada", ha recalcado Solsona, que cree que Puigdemont se siente cómodo como líder de Catalunya, no de partido.


Los dirigentes del PDeCAT exiben músculo diciendo que aún tienen el poder territorial en los ayuntamientos. Pero ni siquiera es así, ya que Puigdemont ha conseguido el nombre de JxCAT a través de un alcalde que pertenece al PdeCAT. Quedan pocos dentro del partido que sean afines a la directiva. Entre los actuales consellers de la formación postconvergente: Meritxell Budó, Jordi Puigneró, Miquel Puig y Damià Calvet, Àngels Chacon, solo esta última guarda lealtad a la directiva del PDeCAT. Los demás son de Puigdemont. 


Con todo en contra, en la cúpula del PDeCAT ya dan la batalla por perdida. Este sábado, el mismo portavoz que acusaba a Puigdemont de dejarlos en la estacada, ha abierto la puerta a concurrir a las elecciones dentro de JxCAT, haya o no haya acuerdo. Saben que sin el expresident no tienen fuerza, y este les ha cortado las alas. 


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