viernes, 27 de noviembre de 2020

La contaminación acústica, una queja recurrente de la ciudadanía barcelonesa

Maria Assumpció Vilà i Planas
Síndica de Greuges de Barcelona


En la Defensora de Barcelona se repiten las quejas derivadas de la contaminación acústica que sufre la ciudadanía y que son debidas principalmente al comportamiento de las personas. Algunos ejemplos son las molestias generadas por los clientes de los locales de ocio nocturno; el público asistente a las diferentes actividades autorizadas en la ciudad; las personas usuarias de las plazas, los usuarios de instalaciones deportivas o de los patios de colegio en horario extraescolar; y más recientemente, las generadas por los ladridos de los perros en las áreas de recreo que se disponen en la ciudad.


También hay que citar como quejas recurrentes aquellas que son más objetivables, como pueden ser las procedentes de aparatos de climatización, tanto de origen doméstico como comercial, y las que producen los servicios públicos que se encargan de la limpieza de las calles y la recogida de basuras. Por otra parte, cada vez se reciben más casos en referencia a las molestias generadas por la misma convivencia entre las personas en el seno de las comunidades a las que pertenecen.


En estos casos, hemos recomendado al consistorio, en diferentes ocasiones, actuar de forma proactiva proponiendo la mediación entre los afectados, por entender que más allá de la posible ponderación entre derechos vulnerados y la infracción administrativa, existe un conflicto de convivencia que hay que abordar. Hemos insistido durante los últimos años de la importancia de los procedimientos de mediación como método para evitar futuras judicializaciones en esta clase de conflictos.


Se entiende que la obligación de la administración es garantizar y tutelar derechos, pero también potenciar mecanismos de gestión positiva de la convivencia. Hay que ofrecer fórmulas que fomenten el diálogo y la corresponsabilidad mediante la participación activa de la ciudadanía, y que permitan resolver o evitar la cronificación de determinadas situaciones.


Durante el año 2019 recibimos un total de 191 quejas relativas a medio ambiente:


Screenshot 45


Pondremos un caso concreto: una ciudadana dirigirse a nosotros para quejarse de las molestias que ocasiona un gimnasio 24 horas instalado en los bajos de su finca. Concretamente, denunciaba problemas de salud originados por las vibraciones que se transmiten desde los bajos hasta su vivienda.


A raíz de sus reclamaciones, el Ayuntamiento ejecutó una medida de los niveles de vibraciones ambientales que producía el funcionamiento del gimnasio en su vivienda. El resultado fue que la actividad cumple con los límites que establece la normativa, lo que motivó el archivo del expediente.


Intervinimos y revisamos el informe de vibraciones ejecutado por el Ayuntamiento de Barcelona. Vimos observado que la evaluación de las vibraciones tiene un resultado muy cercano con nivel límite establecido por la ordenanza. Con estos parámetros, y teniendo en cuenta que la medida se produjo en un día y una hora en que la instalación estaba poco concurrida, recomendamos al Área de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad que realice nuevas medidas con unas condiciones más representativas de este gimnasio 24 horas, trámite aún pendiente.


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.



Más autores

Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH