viernes, 26 de febrero de 2021

Nuevas estrategias: CCOO se abraza a Sánchez y UGT se alía con Iglesias

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Las centrales sindicales, correas de transmisión de los partidos de izquierdas con el mundo laboral, están experimentando un giro con respecto a su historia más reciente. Comisiones Obreras, actualmente el sindicato más fuerte en la empresa privada y la administración pública, se ha decantado por establecer un contacto directo con Pedro Sánchez a través de la ministra Yolanda Díaz. La ministra es una “cuota” de Unidas Podemos, pero en el partido morado revelan que cada día está más alejada del entorno de Pablo Iglesias. Y que su cercanía al PSOE está siendo aprovechada por CCOO para ganar enteros en el Consejo de Ministros tal y como enfatiza Voz Pópuli.


Por otro lado, la UGT de José María Álvarez ha ido tejiendo una nueva alianza estratégica con Unidas Podemos. Fuentes sindicales de ambas centrales admiten que, aunque las bases de UGT siguen siendo afines al PSOE, la cúpula se muestra muy conciliadora con Iglesias. De hecho, en los últimos meses Podemos y la UGT han intentado ganar visibilidad y peso político en el Gobierno atacando a los ministerios económicos liderados por Nadia Calviño.

La cuestión es muy sencilla, explican las fuentes consultadas. 


La ministra Díaz goza de una relación muy estrecha con Unai Sordo, el líder de Comisiones Obreras. “Antes de mover ficha siempre lo consulta con Unai Sordo”, resumen. También en la Moncloa, centro neurálgico de la presidencia de Sánchez, confirman esta relación estrecha y saben que el sindicato está haciendo todo lo posible por blindar a su ministra afín en el Consejo de Ministros.


Recientemente, por ejemplo, el líder de Comisiones prometió de manera confidencial a Sánchez mitigar la movilización contra la política económica del Gobierno prevista para el próximo 11 de febrero. Según explican a este diario, el sindicato recordará a sus delegados la celebración de la marcha, pero también avisará de que la pandemia impone elevadas medidas de control. Traducido: que no forzará a todos sus afiliados a acudir a las marchas.


Para UGT la situación es diferente. La central sindical se siente en parte huérfana en el Consejo de Ministros de Sánchez. “No tiene a su ministro”, resumen fuentes sindicales. A nivel de afiliación, la UGT está experimentando ciertas dificultades. De ahí que intente protagonizar algunas batallas sociales a las que CCOO se suma con cierta reticencia. Por ejemplo, en el caso de la subida del Salario Mínimo Interprofesional.


Al menos desde el pasado diciembre, Podemos ha intentado acercarse a la UGT para influir en la agenda social del Ejecutivo. Presionó con la central sindical para afianzar la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que de momento se encuentra congelada por Sánchez. No obstante, los morados están convencidos de que el Gobierno atenderá a sus peticiones, pero que lo hará cuando a la Moncloa le convenga desde el punto de visto electoral.


El secretario general de CC.OO., Unai Sordo, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en una imagen de archivo


Unai Sordo y José María Álvarez, secretarios generales de CCOO y UGT


El partido de Iglesias también quiere "tapar" los problemas detectados en la puesta en marcha del ingreso mínimo vital. Iglesias es consciente de que la medida no ha despegado. Y está "presionando" junto a la UGT a los ministros económicos para que se refuerce el dispositivo.


Iglesias intentó rentabilizar la victoria sobre el ministro José Luis Escrivá en la reforma de las pensiones. Escrivá acabó renunciando a elevar de 25 a 35 años el tiempo de cotización que se utiliza para calcular la cuantía final de la pensión. UGT también intentó apuntarse el tanto. Aunque en Comisiones creen que la corrección fue gracias a la ministra Díaz.


Aun así, CCOO y UGT comparten algunas líneas estratégicas. Ambos sindicatos consideran al gobierno de Sánchez como una gran “oportunidad”. Las centrales viven décadas de enorme dificultad en cuanto a su poder de negociación. Y quieren revertir la situación para debilitar a la patronal.


La derogación de la reforma laboral de Mariano Rajoy es su gran apuesta. Si logran que el Ejecutivo retoque la norma y recupere la negociación colectiva, habrán ganado parte del poder político perdido después de la crisis de 2008. En ello trabajan CCOO y UGT, pero sobre todo la ministra Díaz, quien es la encargada de resolver el embrollo y sortear los vetos de Calviño y la patronal.

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