La Sala Atrium celebra su décimo aniversario con “Júlia” de Strindberg

|

En estos tiempos de turbulencias e incertidumbres que han afectado muy acusadamente al mundo de la cultura, resulta estimulante que haya quienes se manifiesten esperanzados, como es el caso de los responsables de sala Atrium que alcanza ahora mismo los diez años de funcionamiento. No es tiempo de grandes celebraciones, pero han decidido conmemorar la efeméride con “Júlia” de Strinberg, obra que forma parte de un ciclo denominado “Trilogía de la imperfección” con “Nora” (“Casa de nines”) y “Nina” (“La gavina”).


Teatro   Atrium   Ju00falia

Foto: Pablo-Ignacio de Dalmases


Se trata de una adaptación que tiene como punto de partida el texto clásico en el que se reflejan algunos de los grandes temas de la existencia humana, como el poder, la relación hombre-mujer, la liberación de la mujer, la desigualdad, el hecho de hasta qué punto una historia personal condiciona las formas en que nos podemos relacionar con los demás e incluso el miedo al qué dirán. Además “desde un punto de vista actoral -nos cuentan- el montaje trabaja sobre una interpretación naturalista, pero, a la vez, poética”.


El décimo aniversario invita a rercodar los orígenes de Atrium. “Estuvimos buscando un teatro que nos quisiera acoger para poner en funcionamiento nuestros proyectos, pero no encontramos ninguno. Entonces decidimos instalarnos por nuestra cuenta y descubrimos este espacio” que, vamos a recordarlo, está en Consejo de Ciento, entre el paseo de San Juan y Roger de Flor. Es, por tanto, uno de esos teatros de aforo reducido que permiten que existe un estrecho contacto entre los intérpretes y los espectadores pero que, sin embargo, tiene una estructura a la italiana.


En todo caso, esta celebración no supone un estancamiento, sino que los miembros del equipo de Atrium manifiestan con rotundidad su deseo de actualización constante. “Vivimos una época en la que imperan las nuevas tecnologías y el teatro no debe marginarse de ellas sino, muy al contrario, debe incorporarlas porque son unas herramientas muy válidas que nos obligarán incluso a evolucionar nuestro concepto de interpretación”. Y añaden: “Asumimos la necesidad de ir en busca de una escena digital, de un teatro visual o de los objetos”. Es el fruto pues de un momento de reflexión y unas ganas de explorar las posibilidades reales de las formas de expresión entre las artes en vivo y las tecnologías actuales en un contexto de crisis de valores cíclico que inspiró las obras originales en las que se basó. De este modo, “Júlia” representa en el nuevo proyecto de escena digital de Atrium puesto que el montaje utiliza alguna de estas nuevas herramientas, como una cámara que permite que el espectador capte no sólo lo que ve desde su asiento, sino también lo que pasa al otro lado del escenario. “El teatro es, en definitiva, artificio y las tecnologías no son más que nuevas formas de artificio”.


El equipo de Atrium reconoce que ha vivido momentos de incertidumbre económica pero que, en general, todas sus producciones han funcionado bien tanto en Barcelona, como en Madrid y que además han conseguido varios premios. Un balance, pues, estimulante que invita al optimismo y a la esperanza.


Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH