sábado, 27 de noviembre de 2021

​El gigante Rodrigo Corrales comanda a los Hispanos contra la invasión vikinga

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El guardameta cangués, fundamental para la consecución de los dos Europeos, lidera a la selección hacia el título mundial.


Corrales

El portero de la selección española, Rodrigo Corrales | Foto: EP


Ni Ragnar Lodbrok hubiera podido derrotar ayer a Rodrigo Corrales y sus 202cm de altura. El portero gallego, héroe de la selección española, metió al combinado nacional en las semifinales del mundial, donde espera otra selección nórdica, Dinamarca, que defiende entorchado y que espera retener el centro mundial, algo que solo podrán lograr los vikingos si sortean al gigante de Cangas do Morrazo.


Corrales ha sido decisivo en esta carrera de España en el Mundial de Egipto y, en año de Olimpiadas, espera sumar la corona mundial a su ya de por sí extenso palmarés. A sus 30 años recién cumplidos, el gallego ya fue fundamental en su día para alcanzar la gloria con dos Europeos seguidos, un logro que, como admitió para Galiciapress, “ni nosotros mismos podíamos imaginar”.



Lo lógico sería pensar que alzarse con la Copa del Mundo sería un broche de oro a una generación de deportistas irrepetible, capaces de aunar el trono europeo y mundial, pero lo cierto es que el gran objetivo de esta selección son las Olimpiadas de Tokio. Los Juegos ha sido el hueso histórico de un deporte que ha dado innumerables alegrías al país, pero que en la cita olímpica nunca ha logrado superar la barrera de las semifinales, si bien ha cosechado tres broces desde 1996.


UN RECORRIDO CASI IMPOLUTO

Con todo, por la cabeza de los Hispanos ahora solo pasa Dinamarca. Los daneses vienen de derrotar a Egipto, anfitriona y sorpresa del torneo, en un duelo en el que sudaron tinta, pero cuentan todos sus partidos por victorias. España tiene solo una mancha en este mundial: el empate ante Brasil en el partido inaugural. Desde entonces, Polonia, Túnez, Uruguay, Alemania, Hungría y Noruega han sucumbido ante la selección, encabezada por un soberbio Corrales.


Ante los noruegos el papel de Corrales fue notorio con un 46% de acierto en sus intervenciones bajo palos. Eso, sumado a una formidable defensa, elevó las opciones de España, que si mantiene este nivel ante una exhausta Dinamarca tiene muchas papeletas de medirse ante Francia o Suecia en la final, que tienen a los de Jordi Ribera como bestia negra desde que estos los apearon de la gloria en el Europeo de 2018.



POCOS CAMBIOS

La virtud de esta selección es que funciona como un mecanismo perfecto en donde todos los engranajes encajan al milímetro. Son ya muchos años de perfeccionamiento por parte de un estudioso como Ribera que apenas concede grandes variaciones entre las convocatorias de años anteriores y esta, más allá de algún retoque como el de RubénMarchán para cubrir el hueco dejado por Aguinagalde.


Lo mejor, es que cuando el ataque no encuentra fluidez, la defensa se erige para sostener a una España que tiene en Corrales a su talismán. Sus paradas y su buen año -primero en el PSG donde lo peleó todo y ahora en el Veszprem húngaro, que a punto estuvo de llevarse la Champions- lo han llevado robarle protagonismo a Pérez de Vargas, el otro guardián del arco y compañero inseparable del gallego. El viernes toca otra cita con la historia, y Corrales tiene el boli en la mano para seguir escribiendo las páginas más doradas del balonmano nacional.  

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