La pandemia agrava la salud mental de los adolescentes y a la sanidad pública le faltan recursos para atenderlos

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El Defensor del Pueblo ha pedido que las administraciones públicas aceleren el aumento de los recursos destinados a los servicios de atención a la salud mental debido, especialmente, a los efectos psicológicos que la pandemia del coronavirus está teniendo en la población, concretamente a los adolescentes cuyos casos de trastornos de la conducta alimentaria y/o intentos de autolesión o suicidio han aumentado de forma exponencial durante el confinamiento.

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Aumentan los casos de intentos de suicidio entre los adolescentes / Archivo. EP.


"Ese incremento de recursos y de atención lleva pendiente años y, por tanto, las actuales circunstancias han de servir para acelerar los objetivos preexistentes", ha dicho la organización en su 'Informe Anual' relativo al ejercicio 2020.


Y es que, la institución ha recibido los testimonios de algunos de esos pacientes con enfermedad mental crónica y de sus familiares que están "muy preocupados" con el agravamiento de su estado de salud y, en especial, con la interrupción de sus tratamientos, con la cancelación de citas médicas, "ya de por sí muy espaciadas en el tiempo".


De hecho, ya hace tiempo que las redes sociales – especialmente Twitter – se están llenando de llamadas de socorro de progenitores que no saben qué hacer ni dónde acudir ante los trastornos de salud mental que han desarrollado sus hijos adolescentes durante la pandemia.


En Catalunya, la mayoría de estos padres y madres, completamente desolados, denuncian que la accesibilidad a los Centros de Atención Primaria es prácticamente “nula”, o que les “dan cita para dentro de varios meses”, cuando ellos ya están viendo que sus hijas o hijos llevan semanas “sin querer comer” o “autolesionándose”. Recordemos que estamos hablando de el sistema sanitario público. En el privado existen más opciones, pero no todo el mundo se las puede permitir.


Lamentablemente, y coincidiendo con lo que informa el Defensor del Pueblo, el Síndic de Greuges (Catalunya) ya alertaba, en el 2019, de cuatro grandes problemas en la red de atención de salud mental infanto-juvenil: las discriminaciones por razones económicas en la garantía del derecho a la salud mental; la insuficiencia de recursos para atender los problemas de salud mental, trastornos de conducta y adicciones de los adolescentes; la falta de garantías en el ingreso y de supervisión en la intervención de los recursos residenciales, y, finalmente, el uso disfuncional de los recursos del sistema de protección para cubrir la insuficiencia de recursos de salud mental.


Aumentan las urgencias un 47%


El Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat (Barcelona) ha destacado este jueves el incremento del 47% de los pacientes adolescentes atendidos en urgencias por motivos de salud mental en el primer trimestre 2021 en comparación con el mismo período del año anterior.


La pandemia ha dificultado la accesibilidad de las primeras visitas por problemas de salud mental en la atención primaria y, además, las restricciones y el confinamiento han supuesto un factor de estrés "significativo", dos hechos que explican el aumento de las urgencias en este primer trimestre.


"Claramente hay un aumento de consultas en urgencias", ha reiterado la jefa del Área de Salud Mental, Montse Dolz, del Hospital Sant Joan de Déu, que ha argumentado que si las primeras visitas han disminuido y las urgencias han aumentado quiere decir, a su juicio, que el acceso de los casos con patologías por salud mental no está bien controlado.


Trastornos de la conducta alimentaria e intentos de suicidio


En los Centros de Salud Mental de Infantil y Juvenil (CSMIJ) han aumentado las consultas por trastorno de conducta alimentaria (TCA) un 26% mientras que, en la Unidad de TCA del Hospital Sant Joan de Déu, se han doblado las derivaciones urgentes por esta patología, la que más se ha incrementado en el centro.


Las urgencias por empeoramiento de casos previos y por trastornos adaptativos también se han incrementado, así como las conductas suicidas -tentativas autolesivas- que se recogen en el Registre Codi Risc Suïcidi de Catalunya.


Este Registro ordena el riesgo de las tentativas autolesivas -que pueden ser por cortes, quemaduras y arañazos, entre otros- según si es alto, medio, bajo o sin riesgo aparente y el aumento de este tipo de conductas son de "intensidad leve".


En concreto, en diciembre de 2019 el centro atendió 25 urgencias por tentativa autolesiva (53 en 2020), 31 casos en enero de 2020 (83 en 2021) y 45 casos en febrero de 2020 (70 en 2021).


Señales de alarma


Los expertos han detallado algunas de las señales de alerta para detectar estos trastornos en los adolescentes y jóvenes como: cambios de humor; que eviten situaciones cotidianas como ir a clase y quedar con amigos; dificultades de concentración; y trastornos del sueño, entre otros.


También es importante prestar atención en el uso de las nuevas tecnologías y, sobre todo, en las actividades que realiza el menor aparte de usar estas tecnologías para que los padres y educadores puedan identificar si su conducta es de riesgo y si es aconsejable pedir ayuda.


Así, alguna de estas conductas de riesgo son un patrón de sueño y apetito alterados; poca atención por la higiene; dejadez en aspectos importantes de su vida porque pasa mucho tiempo con las pantallas; tender a la tristeza y a mostrarse poco comunicativo; y mostrarse irritable, especialmente cuando no puede realizar la conducta adictiva, entre otros.

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