miércoles, 26 de enero de 2022

El clave del emperador: el jesuita Diego de Pantoja en la Ciudad Prohibida

Pablo Rodríguez Canfranc

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El clave del emperador es un homenaje al cruce cultural que se produce a principios del siglo XVII entre China y Europa a través de la figura del jesuita Diego de Pantoja, uno de los primeros occidentales en conseguir el favor del emperador, junto con su mentor Mateo Ricci. Gracias a a sus dotes diplomáticas y a los presentes que trajeron consigo, ambos religiosos recibieron el prestigio extraordinario de ser recibidos en audiencia simbólica por el emperador Wan Li de la Dinastía Ming, además del permiso para residir en Beijing y entrar en la Ciudad Prohibida sin previo aviso. Esta hazaña fue considerada como un triunfo significativo en el proceso de evangelización de Oriente.


La música tuvo un papel relevante en toda esta iniciativa, y esto es algo que justifica esta joint venture creada por los conjuntos de música antigua Íliber Ensemble y Todos los Tonos y Ayres para llevar hasta las pistas del disco el espíritu de la misión jesuita. Y es que Ricci, conocedor de la inclinación del emperador hacia los “objetos exóticos”, planeó llevarle como presente, amén de una serie de relojes, un clavicordio, y, de esta forma, se aseguró de que Pantoja -que previamente se hubo formado en la técnica de interpretación del instrumento- tuviese la entrada franca a la Ciudad Prohibida para enseñar a los eunucos de la corte a extraer melodías de sus teclas. Diego de Pantoja tuvo que aprender en cuatro meses a tocar el clave para cumplir esta misión que acercaba a la Compañía al trono al trono de dragón del emperador Wan Li.


El clave del emperador propone una selección de la música que pudo escucharse en aquel momento en la corte Ming, tanto entre las piezas europeas de la época laicas y sacras, como canciones chinas. De esta forma, entre otras piezas, está presente una obra del gran polifonista del Renacimiento Cristóbal de Morales, así como dos laudi de Francisco Soto de Langa, dos sonatas para violín del músico barroco y misionero en China Teodorico Pedrini, y una versión de Les sauvages del francés Jean-Philippe Rameau. Una selección de música occidental que va entrelazándose a lo largo de las distintas pistas del disco con temas de la tradición china.



Íliber Ensemble es una formación de cámara dedicada a la investigación e interpretación de la música antigua, dirigida por el clavecinista Darío Tamayo. Su labor se centra principalmente en la recuperación y difusión de aquellos repertorios que, a pesar de su gran calidad e interés, permanecen sumidos en el abandono y el olvido, con especial atención al patrimonio musical barroco español. En este proyecto han colaborado con Tamayo Mar Blasco, Aníbal Soriano, Javier Utrabo y Luis Vives.


Por su parte, Todos los Tonos y Ayres es la primera agrupación de música china en España, y está integrada por el dúo formado por Abigail R. Horro y Rubén García Benito. Tras formarse en China, los dos miembros fundaron este proyecto que tiene entre sus objetivos dar a conocer las relaciones históricas y musicales que se dieron en tiempos pasados entre Europa y Asia, así como la presencia de músicas ibéricas más allá de sus propias fronteras, siempre desde el máximo respeto y rigor históricamente informado hacia las manifestaciones musicales de todos los contextos culturales que trabajan.


El clave del emperador es una iniciativa que sitúa en el contexto de la música las relaciones entre la España del Siglo de Oro y la corte de la Dinastía MIng, subrayando el valor de las relaciones de intercambio cultural entre Oriente y Occidente.


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