Cuando todo afecta a todos, todos tienen responsabilidades. Qatar y el Barça.

Joan Carles Gallego
Secretari general de CCOO de Catalunya

En un mundo global, la responsabilidad de hacer avanzar los derechos y evitar toda una espiral de devaluación de las condiciones de trabajo y de vida nos compromete a todos: gobiernos, empresas y ciudadanía. Por eso debemos exigir a las empresas que incorporen en su estrategia empresarial la responsabilidad social corporativa, con códigos públicos y verificables que garanticen una actuación que respete el trabajo con derechos, comprometida con el medio ambiente y la sostenibilidad, y con la reversión de parte de los beneficios también en el entorno territorial y social.

En un mundo global, la responsabilidad de hacer avanzar los derechos y evitar toda una espiral de devaluación de las condiciones de trabajo y de vida nos compromete a todos: gobiernos, empresas y ciudadanía. Por eso debemos exigir a las empresas que incorporen en su estrategia empresarial la responsabilidad social corporativa, con códigos públicos y verificables que garanticen una actuación que respete el trabajo con derechos, comprometida con el medio ambiente y la sostenibilidad, y con la reversión de parte de los beneficios también en el entorno territorial y social. Debemos reclamar a los gobiernos que fuercen la transparencia de la actuación empresarial con medidas de obligado cumplimiento que garanticen la acción empresarial responsable con las personas y el entorno.

Somos ciudadanos, sujetos de derechos, y cuando actuamos como consumidores tenemos también derecho a saber si lo que compramos o donde invertimos son productos o empresas que trabajan sin respetar derechos y/o con trabajo infantil, depredadores del territorio, del medio ambiente y no respetuosos con los derechos humanos. Debemos poder actuar racionalmente y decidir si queremos presionar a las empresas a ser responsables. Cuando en un lugar, por lejano que sea, se trabaja y se vive sin respeto a los derechos fundamentales, no podemos mirar hacia otro lado. En el actual mundo global, la falta de derechos en cualquier lugar es la base para el debilitamiento de los derechos aquí. Actuar contra el dumping social en un sistema de producción (y consumo) basado en cadenas de valor globales exige acción responsable a todos los niveles. Si queremos luchar por nuestros derechos aquí, no podemos obviar el ejercicio solidario para garantizar los derechos allá, donde hoy se está produciendo sin ningún respeto a los derechos humanos ni ningún compromiso social.

Es por ello que ante la celebración de la asamblea de compromisarios del Barça he dirigido, en nombre de CCOO, una carta a su presidente, en la que se le pide que desvincule el club azulgrana del patrocinio de Qatar Airways. Se trata de una compañía vinculada al gobierno de Qatar, que vulnera sistemáticamente los derechos laborales, tal y como han denunciado la Organización Internacional del Trabajo y la Confederación Sindical Internacional --que agrupa a 309 organizaciones sindicales de 156 países con casi 166 millones de trabajadores y trabajadoras afiliados-- y la red Committee on Workers' Capital (CWC). En Qatar miles de trabajadores y trabajadoras, inmigrantes en su inmensa mayoría, trabajan sin ningún derecho y en situación de esclavitud, y hay informes que calculan en más de 1.200 las muertes que ya se han producido en relación a las obras de las infraestructuras del Mundial 2022, y se calculan en 4.000 las que se podrían producir hasta su celebración.

Es por ello que el patrocinio de Qatar Airways compromete el prestigio social del Barça. Por ello, hemos hecho extensiva al conjunto de entidades sociales catalanas que trabajan en el ámbito de la cooperación internacional esta iniciativa, que pretende forzar al Gobierno de Qatar reformar el sistema de kafala, un sistema de esclavitud moderna, y ajustar su legislación laboral a las normas admitidas dentro del derecho internacional. Es --debería ser-- responsabilidad del club comprometerse a contribuir a presionar para cambiar las cosas en Qatar, como hacemos desde el sindicalismo internacional y miles de organizaciones sociales. Hay que evidenciar que la ola de rechazo internacional hacia estas prácticas, en Qatar o donde sea, se inscribe en la responsabilidad social corporativa del club, en sus valores deportivos y sociales.

Joan Carles Gallego, secretario general de CCOO de Catalunya.

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