sábado, 4 de diciembre de 2021

Autopistas al infierno

José Miguel Villarroya


Espe 1

Imagen de archivo de la inauguración de las últimas radiales que ahora se van a rescatar


El capitalismo de amiguetes es lo que prima en España, donde los chanchullos y las inversiones públicas de dudosa rentabilidad económica están a la orden del día. Se realizan obras en las que intervienen empresas privadas, que se quedan la gestión y los beneficios si los hay, pero si hay pérdidas revierten al Estado, que debe rescatar la indecencia de gestión política. Es el claro ejemplo del liberalismo de la escuela de Chicago.


Ahora, por si no hubiera sido suficiente con las cajas de ahorro, hay que rescatar un conjunto de autopistas por las que no pasa ni un coche; cinco mil millones, nada, calderilla para un país que lleva tropecientos recortes en partidas sociales, y en las que se nos recomienda hacer más, así como subir impuestos y rebajar salarios. ¿Alguien hizo un estudio sobre la viabilidad de las mismas? No. Imagino que sí se hizo sobre la mamandurria que iba a dar a las empresas adjudicatarias.


El PP, responsable del desaguisado da la callada por respuesta; Esperanza Aguirre que era presidenta de la Comunidad de Madrid por aquellos tiempos no habla, debe estar contando todavía los metros de calle cerrados de la Gran Vía. Claro que aquí también tenemos culpa los periodistas, que llamamos prestos a la lideresa para que critique a Carmena, pero que ahora somos incapaces de acercarle un micro.


Pero no sólo el PP es responsable, ¿la izquierda que hace? Ah! perdida en el debate bizantino de la nada. El PSOE que corre como un pollo sin cabeza, sin líder, sin proyecto y sin orden ni concierto, ahora critica, ahora vota a favor y como el holandés errante navega sin rumbo fijo a la espera de encontrar puerto o hundirse definitivamente.


Podemos inmerso en la pelea del dúo Pimpinela Iglesias-Errejón, hablando de lo divino y humano por Twitter, cartas y vídeos, todo muy bonito y edulcorado, pero con menos profundidad que un charco en el desierto del Gobi. Mareando la perdiz.


Y en Catalunya los amigos de la CUP, tan revolucionarios y antisistema ellos, creen que están asaltando la Bastilla por romper fotos del rey y lo que de verdad hacen es la pantomima, si no el ridículo, cuando luego aprobarán unos presupuestos donde las partidas sociales ni están ni se las esperan.


Así con la izquierda en el limbo, las autopistas van al cielo para unos pocos privilegiados, y al infierno para la mayoría de la población.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.



Más autores

Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH