Bebé recién nacido - @EP
Jonathan Jones fue diagnosticado con un tumor cerebral maligno a la edad de 17 años. Después de bastante tiempo con problemas, y tras varios diagnósticos erróneos, le hicieron un escáner cerebral y vieron que tenía un tumor del tamaño de una naranja. Si lo hubiesen detectado dos semanas más tarde, Jonathan habría muerto. Fue lo que le dijeron los médicos a su madre antes de que lo operasen. Eso y que tendría que someterse a quimioterapia durante toda su vida para controlar el tumor, por lo que probablemente no podría tener hijos. Pero se equivocaron.
El joven, que ahora tiene 32 años, conoció a su actual pareja en 2019. Ella quedó embarazada un tiempo después, pero perdió al bebé. Más tarde volvió a quedarse embarazada y esa vez sí todo salió bien: ahora ambos se han convertido en papás y esperan tener otro bebé el próximo año.
Para Jonathan y su familia esto ha supuesto una alegría inmensa, pues nadie esperaba que pudiese suceder. El joven lleva a sus espaldas 170 rondas de quimioterapia y todavía se somete a sesiones, que se irán espaciando en el tiempo a medida que envejezca. De hecho, cuando era adolescente congeló esperma por si lo necesitaba en el futuro.
Jonathan dijo: "Siempre quise ser padre, pero no pensé que alguna vez tendría un hijo, ya que he recibido más de 170 rondas de quimioterapia. JJ es un milagro absoluto y fue concebido de forma natural, aunque estábamos investigando la FIV. Realmente creo que mi historia inspirará a otras personas a permanecer fuertes y esperanzadas", declaró a medios locales.
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