¿Por qué no podemos viajar a la velocidad de la luz?

José Vicente Díaz

La velocidad de la luz en el vacío es un límite de velocidad cósmico absoluto. Nada puede ir más rápido que los casi 300.000 km/s que es la velocidad de la luz. De acuerdo con las leyes de la física, a medida que nos acercamos a la velocidad de la luz, tenemos que proporcionar más y más energía para que un objeto se mueva. Para alcanzar la velocidad de la luz, necesitarías una cantidad infinita de energía, cosa que es imposible.


Es posible que hayas escuchado alguna vez que un objeto que viaja a la velocidad de la luz gana una masa infinita, pero eso no es exactamente cierto. El objeto en realidad no gana masa física, pero se comporta como si lo hubiera hecho. Por ejemplo, si una persona de 65 kg viajara al 50 % de la velocidad de la luz, se comportaría como si tuviera una masa de 87 kg. Al 90%, se comportarían como si pesara 172 kg.


Entonces, si la masa no puede viajar a la velocidad de la luz, ¿cómo puede hacerlo la luz? La luz está formada por fotones, que son partículas sin masa y, por lo tanto, no requieren energía para moverse, la naturaleza es muy sabia…


Explicación genial del gran Carl Sagan de la velocidad de la luz:





Otras cosas curiosas que ocurren al viajar a la velocidad del tiempo es la llamada dilatación del tiempo. El tiempo se ralentiza a medida que te acercas a la velocidad de la luz y cuando la alcanzas, el tiempo se detiene. Para un fotón no existe el tiempo, todo sucede instantáneamente.


La dilatación del tiempo nos afecta todo el tiempo en la vida cotidiana, pero sus efectos son tan pequeños que no podemos verlos. Según la teoría de la relatividad, “los relojes en movimiento van lentos”. Lo que significa que si arrojas tu reloj por un precipicio, la hora que muestra estará ligeramente atrasada con respecto a un reloj que no haya sido arrojado por un precipicio. Este es el caso de todos los relojes, mecánicos y biológicos. En realidad, envejeces más lentamente a velocidades tan altas, pero tendrías que viajar bastante rápido para notar una gran diferencia. Por ejemplo, alguien que ha estado en la estación espacial internacional durante 6 meses habrá envejecido 0,005 segundos menos que alguien aquí en la tierra. La ISS viaja alrededor de la tierra una vez cada 90 minutos, pero aún así es solo el 0,003% de la velocidad de la luz.


Imaginemos que viajamos en una nave espacial al 98% de la velocidad de la luz durante unos minutos… ¿Qué veríamos?


Si pudiéramos ver lo que está pasando, una persona que viaja hacia nosotros a la velocidad de la luz parecería azul, ya que las ondas de luz que rebotan en ellos y en su ojo se habrán aplastado y compactado, acortando la longitud de onda. A esto lo llamamos corrimiento al azul. De manera similar, si la persona estuviera viajando alejándose de nosotros las ondas de luz se estirarían, lo que haría que la longitud de onda fuera más larga y aparecerían rojas, y a eso lo llamamos corrimiento hacia el rojo. Para la persona que viaja a la velocidad de la luz, todo lo que se encuentre frente a ella se aplastará en lo que parece un túnel borroso, el anillo exterior del túnel aparecerá rojo y el interior azul…


Sí alguna vez viajáis a esa velocidad será alucinante!!!


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