
El gobierno conservador del PP eliminó, en 2015, la Filosofía de secundaria. Pero hoy en 2017, se puede afirmar que la filosofía sigue más viva que nunca.
Tal vez el hecho de arrancarla de las aulas, ha estimulado el interés de la gente joven, o no tan joven, por ella, o, quizás, es que nadie puede con la esencia de la cultura humana y responsable de nuestra civilización.
Dijo Sócrates ante el tribunal que le condenó: En la vida hay algo, que es más importante que la vida misma: la dignidad. Y, ciertamente, la crisis nos muestra las luchas de muchas personas que no quieren solo vivir, quieren llevar una vida digna. Y la historia de la Filosofía, es la mejor demostración de que, para llevar una vida digna, hay que comprometerse con un modelo político irrenunciable al que llamamos “estado de derecho".
De la filosofía emana el pensamiento crítico que sustenta la democracia. Una de las razones por las que la filosofía es incomoda para los que están en política, y por eso la sitúan en la cuerda floja.
La filosofía tiene una función esencial en la vida humana, porque nos obliga a pensar sobre la lengua, sobre el bien, sobre la justicia, sobre lo que somos, sobre la verdad. Desde la Grecia clásica, quienes han ejercido la filosofía siempre han sido la conciencia crítica de cada época”.
Creo que para algunos sectores de la sociedad situados en las esferas de poder, en ocasiones, por no decir casi siempre, no resulta muy cómodo que la gente piense por cuenta propia. Y así también lo creen destacados representantes de distintos ámbitos culturales, que ven la eliminación de la asignatura de Filosofía en las aulas como un atentado contra la libertad de pensamiento. Diferentes personas con proyección social realizaron clips "En Defensa de la filosofía".
Así que, pese a todos sus esfuerzos, el Ministerio de Educación no ha conseguido su objetivo de hacer desaparecer la filosofía. Al contrario, la filosofía está más viva que nunca. No sólo en las facultades, que registran récords de matriculaciones, si no también en las paredes de nuestras calles, en los bares y en las redes sociales. Las editoriales venden más obras filosóficas, incluso como coleccionable, y se organizan festivales filosóficos como el "Pensa Barcelona".
En las redes sociales la filosofía se crece y multiplica, se dan cita todo tipo de colectivos, grupos y comunidades alrededor de la filosofía (filosofers; filosofía bastarda; Sofía, sociedad de filosofía aplicada; Sofívoros, colectivo dedicado a la difusión de la filosofía, más allá de la academia, de manera desenfadada y con humor “porqué una carcajada vale más que mil silogismos”, organiza cinefórums filosóficos y el ring de la filosofía debates filosóficos en los bares nocturnos de Barcelona ha modo de ring pugilístico.
En él se mezclan combates artístico-dialécticos, retórica, música y mucha filosofía. La filosofía como espectáculo. En su perfil de Facebook retan al personal con la siguiente frase: ”te has hecho mucho el interesante hablando de la fuerza del pensamiento, pero ¿tienes valor de demostrarlo con un buen tortazo dialéctico?”.
Si usted está como tantos de nosotros, harto del Gobierno y sus recortes, de vivir peor que antes, de ver peligrar su pensión de jubilación… ¡diviértase! Siga a cualquiera de estos grupos y ¡noquee al gobierno!
Porqué, recuerde, nos quieren incultos, enfermos, pobres y acobardados.
Escribe tu comentario