La Fiscalía pide 4 años de prisión para un directivo de Tersa por presuntas prácticas contaminantes
La normativa exige que la incineración alcance temperaturas muy elevadas (superiores a 850 grados) para asegurar la destrucción de elementos "altamente nocivos"
La Fiscalía de Barcelona ha solicitado una pena de cuatro años de cárcel, una multa de 12.000 euros y la inhabilitación para el que fuera jefe de explotación de la incineradora de la empresa pública Tersa, en Sant Adrià de Besòs.
Al responsable de la planta se le imputa un delito contra el medio ambiente y los recursos naturales, acusándolo de realizar y consentir una serie de prácticas ilegales que supusieron un "grave riesgo para la salud de las personas" que viven en el entorno de la instalación, así como para el medio ambiente en general.
Esta causa había sido archivada provisionalmente por un juzgado de Badalona, que consideró que Tersa no había incurrido en una conducta penalmente ilícita. Sin embargo, la Audiencia de Barcelona ordenó posteriormente reabrir el caso para continuar con la investigación.
Principales incumplimientos imputados
El escrito de la acusación detalla varias violaciones graves de la normativa ambiental europea y española:
Falta de medición de temperatura: La acusación principal es que, al menos desde 2017, la planta no medía adecuadamente la temperatura de la incineración. Presuntamente, se utilizaba un método de medición no validado por la administración.
Riesgo de contaminación: La normativa exige que la incineración alcance temperaturas muy elevadas (superiores a 850 grados) para asegurar la destrucción de elementos "altamente nocivos". Al no garantizarse esta temperatura, la Fiscalía sostiene que existió un grave riesgo de emisión de contaminantes peligrosos, tales como dióxido de azufre, monóxido de carbono, dioxinas y furanos.
Exceso de residuos: La planta, que tiene autorización para quemar 360.000 toneladas de basura al año, superó este límite en 2016, llegando a incinerar 363.261 toneladas.
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