La Policía Nacional descubre un laboratorio de cocaína y hachís oculto tras la fachada de un comercio
La operación se ha saldado con la detención de dos personas y el desmantelamiento de un centro de procesamiento de droga en la trastienda de un taller de sonido
Lo que a ojos de cualquier vecino parecía un establecimiento convencional dedicado a la instalación de equipos de sonido, escondía en su interior una infraestructura criminal de alta precisión. La Policía Nacional ha logrado desarticular un laboratorio clandestino de cocaína ubicado en un local comercial de Barcelona, en una operación que se ha saldado con la incautación de más de 15 kilos de estupefacientes y el ingreso en prisión provisional de los dos presuntos responsables.
Una investigación impulsada por la colaboración ciudadana
Todo comenzó en abril de 2025, cuando una información anónima puso a los agentes sobre la pista de movimientos sospechosos en un comercio de la ciudad. Gracias a este aviso, los investigadores pudieron tirar del hilo de la actividad que se desarrollaba con total discreción tras la apariencia de un negocio legal.
Tras meses de vigilancia y análisis, el operativo culminó este jueves con un registro que confirmó las peores sospechas: la trastienda del local no albergaba altavoces ni cables, sino un centro de procesamiento de sustancias estupefacientes que se encontraba en pleno funcionamiento en el momento de la intervención.
Ingenio tecnológico al servicio del delito
Uno de los aspectos más sorprendentes de la operación ha sido la sofisticación de los métodos de transporte utilizados por la red. Durante la inspección, los agentes localizaron una furgoneta utilizada por el principal investigado que contaba con un compartimento oculto.
Este escondite no era una simple doble pared manual; se trataba de un sistema avanzado que se activaba mediante una combinación de comandos electrónicos, diseñado específicamente para burlar los controles policiales rutinarios. En su interior y en el resto de las instalaciones, la policía halló un botín compuesto por:
- 4,5 kilos de cocaína de gran pureza
- 11,12 kilos de hachís
La intervención no solo ha permitido retirar del mercado una cantidad considerable de droga, sino que ha neutralizado un punto de producción urbana que generaba un riesgo evidente para la convivencia. Los dos detenidos ya han pasado a disposición judicial, decretándose para ambos su ingreso en prisión preventiva mientras continúa el proceso legal.
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