Ayuntamiento y Síndic de Barcelona acuerdan alojar a 14 de los 30 vecinos afectados en Vallcarca
La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha acordado con el Ayuntamiento alojar a 14 de los 30 afectados por estar pendientes de desalojo en el barrio de Vallcarca, en alternativas habitacionales dentro de la misma ciudad.
El síndic, David Bondia, ha declarado este martes a los medios que censaron en 28 de 30 las personas con vulnerabilidad habitacional y que las han priorizado para encontrar una solución: han conseguido 28 propuestas habitacionales, pero "solo han aceptado 14".
Estas soluciones son el resultado de seis meses de mediación entre la Sindicatura y el Ayuntamiento, cuando en octubre de 2025 el alcalde, Jaume Collboni, pidió explícitamente a Bondia que mediara entre vecinos y consistorio para encontrar una solución para las fincas municipales de la calle Farigola 3, y las de la avenida Vallcarca 83 y 87 bis.
"A nivel del síndic, valoro muy positivamente haber podido ofrecer 28 soluciones y todas en Barcelona, muchas veces buscando soluciones imaginativas. Nos hubiera gustado que fueran en Vallcarca, pero no ha habido posibilidades", ha expresado.
Ha añadido que, con este realojo, ha dado por finalizada la mediación porque, a su parecer, ya ha hecho todo lo que era posible y ha apuntado que la Sindicatura seguirá a disposición de los afectados y que "se han tendido puentes para que siga habiendo posibilidades para encontrar solución para las 14 personas que no la han aceptado".
CASA ORSOLA
El síndic ha concretado que las 14 personas se dividen en un núcleo familiar de 5 personas que irá a vivir al barrio de Torre Baró; otro de 3 personas, al barrio Gòtic; y un último de 6 personas, que irá a la Casa Orsola del Eixample.
Esta será la primera familia vulnerable que se instale en la Casa Orsola, el edificio que compró el Ayuntamiento junto a la fundación Hàbitat3 hace un año para evitar el desalojo de sus vecinos.
En cuanto a las otras 14 personas que no han aceptado la alternativa habitacional, ha detallado que hay 4 menores, y Bondia ha considerado que es probable que algún núcleo familiar acabe aceptando la propuesta de la Sindicatura.
Ha subrayado que en todo el proceso de negociación han participado la asociación de vecinos de Vallcarca Som Barri y la fundación Secretariado Gitano de Barcelona para que las personas afectadas estuvieran acompañadas en todo momento.
REALOJOS "BAJO EL JUEGO DEL MIEDO"
Por su parte, la abogada de Som Barri y de las personas afectadas, Ester Murillo, ha criticado en declaraciones a los medios el acuerdo, ya que a su juicio los realojos se han producido "siempre fuera del barrio y bajo el juego del miedo y las amenazas".
"Se les amenazaba con que en cualquier momento podría venir el ayuntamiento y producir el desalojo de la noche a la mañana, quedando en la calle las familias, sus criaturas, y la amenaza de que si pasaba esto no habría ninguna solución habitacional para estas familias", ha asegurado.
En cuanto a las familias que no han sido alojadas, ha lamentado que los rechazos a las ofertas no han sido "arbitrarios ni gratuitos, sino que no dan cumplimiento y satisfacción a sus realidades personales".
Pese a ello, ha asegurado que siguen dispuestos a negociar con "quien sea que considere el Ayuntamiento hasta que estén todas las personas afectadas con una alternativa habitacional", a la vez que ha pedido que se constituya la mesa para abordar la modificación del plan urbanístico de Vallcarca.
CASO EN PRIMERA PERSONA
También ha hablado Carmen, una de las vecinas afectadas que es madre de dos hijos y que vive con su marido y sus suegros en una de las fincas de Vallcarca que ha rechazado la solución que les ha planteado el Síndic.
"Me han ofrecido dos pisos fuera de mi barrio, donde tengo los niños escolarizados desde que llegamos aquí y donde trabajamos cada día con la chatarra. Estos pisos no sirven con nosotros porque fuera de este barrio no puedo trabajar y los niños están muy integrados en su escuela y no quieren irse a otro barrio", ha relatado.
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