La supercomputadora de Barcelona logra descifrarlo: el origen de las enfermedades varía según el sexo
Los resultados indican que entre el 13% y el 16% de los pares de enfermedades con similitudes moleculares son específicos de un solo sexo, lo que explica por qué ciertas patologías suelen aparecer juntas en mujeres pero no en hombres.
Un ambicioso estudio del Barcelona Supercomputing Center (BSC)
Ha relevado que el sexo biológico es un factor determinante en la aparición de comorbilidades; es decir, en la tendencia a sufrir varias enfermedades simultáneamente. La investigación, que ha procesado datos de casi 9.000 muestras a través del superordenador MareNostrum 5, demuestra que las conexiones moleculares entre patologías varían significativamente entre hombres y mujeres.
El fin del "paciente estándar" masculino
Históricamente, la investigación biomédica ha utilizado al hombre como modelo estándar, lo que ha generado vacíos en el diagnóstico y tratamiento de las mujeres. Este nuevo estudio rompe con esa inercia al analizar por separado el transcriptoma —la actividad de los genes— de más de 100 enfermedades. Los resultados indican que entre el 13% y el 16% de los pares de enfermedades con similitudes moleculares son específicos de un solo sexo, lo que explica por qué ciertas patologías suelen aparecer juntas en mujeres pero no en hombres.
Rutas biológicas para cada sexo
La investigación ha identificado que las rutas que conducen a la enfermedad son distintas. En el caso de las mujeres, las conexiones entre patologías están guiadas principalmente por alteraciones en el sistema inmunitario y procesos metabólicos. En cambio, en los hombres, las enfermedades tienden a relacionarse a través de fallos en la transducción de señales y en la organización de la matriz extracelular, la estructura física que sostiene las células.
Diferencias en la conexión de patologías
Un ejemplo claro se observa en la relación entre el tabaquismo y la EPOC. Aunque afecta a ambos sexos, en las mujeres se han identificado alteraciones en el ciclo celular y procesos mitocondriales que no son tan determinantes en los hombres. Del mismo modo, enfermedades como la esquizofrenia y la diabetes tipo 2 muestran vínculos moleculares mucho más estrechos en el sexo femenino, lo que explicaría su mayor coexistencia clínica en este grupo de pacientes.
Impacto en la eficacia de los fármacos
Este mapa de redes moleculares también arroja luz sobre por qué los fármacos no siempre tienen el mismo efecto. El estudio destaca el caso de la metformina, un medicamento común para la diabetes, que muestra un efecto protector contra el cáncer de hígado mucho más robusto en hombres que en mujeres. Esto se debe, en parte, al contexto hormonal y a los niveles de adiponectina previos de cada sexo, que condicionan la respuesta al tratamiento.
Hacia una medicina de precisión equitativa
Los autores del estudio, entre ellos Jon Sánchez-Valle y Alfonso Valencia, advierten que ignorar estas diferencias biológicas perpetúa sesgos diagnósticos. La ciencia demuestra ahora que una misma enfermedad puede surgir por causas distintas dependiendo de si el paciente es hombre o mujer. Este descubrimiento obliga a replantear las estrategias médicas para que los futuros ensayos clínicos e intervenciones integren el sexo biológico como una variable crítica para lograr una salud más eficaz y personalizada.
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