Lav Diaz y Kelly Reichardt comparten la Espiga de Oro en una Seminci que consagra el cine de autor
La 70ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid premia ‘Magallanes’, del filipino Lav Diaz, y ‘The mastermind’, de la estadounidense Kelly Reichardt, por su audacia artística y su capacidad para reinventar el lenguaje cinematográfico.
La Seminci celebra su aniversario más especial reconociendo dos miradas profundamente personales sobre el poder, la historia y la condición humana. En una edición marcada por la diversidad de estilos y temáticas, el jurado ha optado por conceder la Espiga de Oro ex aequo a dos obras que, desde perspectivas opuestas, amplían los límites del cine contemporáneo.
Dos visiones que desafían el tiempo y el relato
La película ‘Magallanes’, del director filipino Lav Diaz, coproducida con Catalunya, ha conquistado al jurado por su aproximación radical a la figura del navegante portugués Fernando de Magallanes. La cinta, de más de seis horas de duración, combina rigor histórico y una narrativa visual hipnótica para explorar la tensión entre poder, conquista y memoria.
El jurado ha destacado que la obra “interroga la relación entre el poder y la historia” y ha puesto en valor “su ambición narrativa, su rigor formal y su singular manera de articular la reflexión histórica con la experiencia cinematográfica”. Un reconocimiento que reafirma a Diaz como uno de los grandes renovadores del cine de autor contemporáneo.
‘The mastermind’, una mirada irónica y elegante sobre la fragilidad humana
La otra gran triunfadora, ‘The mastermind’, de Kelly Reichardt, ha sido premiada por un trabajo coral que juega con las convenciones del cine de atracos para construir un retrato íntimo del deseo y la frustración. El jurado ha elogiado su “elegancia e ironía”, así como “la capacidad de deconstruir las reglas del género y revelar lo que se oculta detrás de la acción, el deseo, la ilusión y el fracaso”.
La cineasta estadounidense, conocida por su sutileza narrativa y su mirada sobre la soledad contemporánea, consolida con este galardón su lugar entre las voces más influyentes del cine independiente internacional.
Reconocimiento a la sensibilidad europea
La Espiga de Plata ha recaído en ‘Silent friend’, de la realizadora húngara Ildikó Enyedi, una obra que continúa la tradición del cine centroeuropeo de introspección y simbolismo. Con este premio, la Seminci reafirma su compromiso con las propuestas que combinan profundidad artística y reflexión existencial.
En su 70ª edición, la Semana Internacional de Cine de Valladolid ha vuelto a ser un escaparate de riesgo, diversidad y pensamiento. Dos películas muy distintas, pero unidas por una misma ambición: la de seguir empujando los límites del arte cinematográfico.
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