Junts carga contra el diario ARA
Acusan al medio de actuar como un actor político y de mantener un sesgo ideológico contrario a sus intereses.
La relación entre el partido Junts per Catalunya y el diario ARA atraviesa uno de sus momentos más tensos. En los últimos días, dirigentes y figuras vinculadas al espacio postconvergente han intensificado sus críticas contra el medio, al que acusan de actuar como un actor político y de mantener un sesgo ideológico contrario a sus intereses.
Uno de los pronunciamientos más contundentes ha sido el de Josep Lluís Alay, quien llegó a calificar al diario como “el nuevo medio de la extrema derecha española en Catalunya” tras discrepar de un titular sobre política francesa vinculado indirectamente a Carles Puigdemont. A estas críticas se sumó el diputado Francesc de Dalmases, que cuestionó la viabilidad económica del medio y su dependencia de financiación pública.
Críticas coordinadas desde el entorno del partido
Las quejas no se han limitado a un episodio puntual. Figuras como Laura Borràs o Antoni Castellà también han criticado informaciones del diario relacionadas con la situación judicial y política del partido.
En paralelo, el economista Xavier Sala-i-Martín ha anunciado la cancelación de su suscripción al periódico, al que ha calificado de “publicación sectaria e infumable”. Su decisión, motivada inicialmente por la cobertura de la campaña electoral del FC Barcelona, ha tenido amplia repercusión en redes sociales y ha sido respaldada por otros perfiles próximos al entorno de Junts.
También el asesor en comunicación de Puigdemont, Aleix Clarió, ha criticado editoriales del diario, acusándolo de contribuir a instalar marcos políticos que, a su juicio, benefician a la extrema derecha.
Deterioro de la relación con su base lectora
Este clima de confrontación se produce en paralelo a un descenso del apoyo del diario entre los votantes de Junts. Según datos del Instituto de Ciencias Políticas y Sociales (ICPS), el porcentaje de lectores de ARA dentro de este electorado ha pasado del 25% en 2018 al 15,7% en 2025.
Pese a esta caída, el diario sigue siendo más leído entre los simpatizantes de Junts que otras cabeceras próximas al independentismo, como El Punt Avui, lo que refleja una relación compleja entre el partido y uno de los medios de referencia en Catalunya.
La escalada verbal evidencia no solo un conflicto mediático, sino también las tensiones internas dentro del independentismo catalán, donde las diferencias estratégicas y discursivas entre partidos como Junts y ERC se trasladan también al ámbito de los medios de comunicación.
El enfrentamiento con ARA, históricamente vinculado a sectores soberanistas, simboliza así un cambio en el ecosistema mediático catalán, cada vez más polarizado y con una creciente desconfianza entre actores políticos y periodísticos.
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