Preocupación por la Reina Sofía tras la muerte de Irene de Grecia: quiere volver con Juan Carlos I

La soledad de la Reina Sofía, la ausencia del Rey emérito y las revelaciones en ‘Espejo Público’ reavivan la inquietud por la situación personal y emocional de la Familia Real

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Juan Carlos I y Doña Sofía   CANVA   EP
Juan Carlos I y Doña Sofía - CANVA - EP

 

Apenas dos semanas después del fallecimiento de Irene de Grecia, la Reina Sofía atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida. La pérdida de su hermana, con quien mantenía una relación inseparable tanto en el ámbito público como en el privado, ha dejado a la madre del Rey Felipe VI sumida en una profunda tristeza, según han revelado en el programa Espejo Público.

Durante años, Irene de Grecia fue uno de los grandes apoyos de doña Sofía, especialmente tras la marcha del Rey Juan Carlos I de España. La princesa estuvo a su lado en actos oficiales y en su vida cotidiana, convirtiéndose en uno de los pilares emocionales de la Reina. Su ausencia, aseguran desde su entorno, está pasando una dura factura.

A esta situación se suma la preocupación por el estado de salud del Rey emérito. La periodista Gema López ha confirmado que Juan Carlos I se encuentra “muy delicado” y que incluso ha llegado a estar ingresado en el hospital, motivo por el cual no pudo acudir a los actos celebrados en Madrid y Atenas en memoria de su cuñada. La ausencia del exmonarca, prescrita por los médicos, ha vuelto a poner el foco en su frágil estado físico.

Por su parte, Susanna Griso ha revelado que la Reina Sofía tampoco se encuentra bien anímicamente. Según la presentadora, la consorte vive una situación de soledad, agravada por la muerte de su hermana y por las tensiones familiares existentes: “La Reina está muy sola y lo está pasando muy mal, con su familia dividida y sola en una casa”. Griso ha señalado que Sofía agradecería que Juan Carlos I pudiera pernoctar en el Palacio de la Zarzuela, ya que su relación personal sigue siendo buena y su presencia podría mejorar el estado de ambos.

La preocupación por la salud del Rey emérito se ha intensificado en las últimas semanas, coincidiendo además con la publicación de sus memorias, Reconciliación. En el libro, Juan Carlos I reconoce desacuerdos personales con la Reina Sofía y admite que la obra no ayudó a la cohesión familiar. También expresa el dolor que le supuso el exilio en Abu Dabi y el sentimiento de abandono que arrastra desde entonces.

Casi seis años después de la salida de Juan Carlos I de España, la Reina Sofía ha mantenido un papel firme y constante dentro de la agenda oficial de la Casa Real, demostrando su compromiso con la institución. Hasta ahora, Irene de Grecia había sido su gran apoyo visible. A partir de este momento, doña Sofía deberá afrontar esta nueva etapa marcada por la ausencia, la preocupación y la incertidumbre.

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