Concierto de Navidad en la Basílica de la Merced
La Unidad de Música de la Inspección General del Ejército ofreció un concierto navideño bajo la dirección del capitán músico Mario Ruiz
No es, con seguridad, la iglesia más antigua de Barcelona puesto que le preceden muchas otras. Sin embargo, la Basílica de la Merced es un templo barroco del siglo XVIII que tiene una profunda vinculación con la ciudad, puesto que es el que conserva la imagen su patrona: la Virgen cuya advocación le da nombre y que se identifica con la talla de 1361 obra de Pere Moragues. Dicho templo formó parte de un convento de la orden redentora de cautivos, cuyo edificio fue desamortizado el siglo XIX y destinado a usos militares: fungió como sede de la Capitanía General de la IV región militar y en la actual lo es de la Inspección General del Ejército. Todavía conserva una estrecha imbricación que une el antiguo convento con el templo: el paso cubierto elevado que atraviesa por encima la calle de la Merced.
Magnífico escenario pues el de esta basílica para la celebración del concierto navideño que ofrece la Unidad de Música de la Inspección General y se ha convertido ya en toda una tradición que acaba de reiterarse de nuevo. En efecto, bajo la dirección del capitán músico Mario Ruiz María, prestigioso profesional que había dirigido con anterioridad la Orquesta Filarmónica de Cámara de Cataluña, y ante una concurrencia que llenó el templo en su totalidad, la citada Unidad ofreció un programa con piezas de Rossini, Tchaikowski y Strauss y en el que hubo varias de “El cascanueces”, valses, así como dos intervenciones que subrayaron la voz de la soprano Jonaina Salvador (un “Ave María” y la Barcarola de Los cuentos de Hoffmann”)
Los tiempos han cambiado mucho y lo cierto es que las músicas militares no tienen en la actualidad el protagonismo ciudadano que en época anteriores. Algo que conservo muy presente en mi memoria, habida cuenta que hice mi servicio militar en el Regimiento de Infantería Jaén nº 25, que ocupaba el cuartel de El Bruc en Pedralbes. Allí era donde la banda regimental realizaba sus ensayos, cuya música nos llegaba a los soldados que ejecutábamos la instrucción en su amplia explanada. La Banda de Música del Jaén 25 había consagrado su prestigio con la edición de numerosos discos de vinilo, por lo que era muy conocida. No sé hasta que punto, desaparecido el Regimiento que la amparaba, la actual Unidad de Música de la Inspección General puede considerarse su continuadora.
El concierto navideño de la Merced estuvo aderezado con atinados comentarios en los que se puso de relieve la vinculación de la Fuerzas Armadas españolas con la tradición religiosa de nuestro país, al punto de que, tal como se recordó, armas y cuerpos cuentan con el patronazgo de distintas advocaciones marianas. Se explicó además que algunas unidades militares tienen por costumbre montar Belenes. Además, en el transcurso del concierto se dedicó un emocionado recuerdo a todos los profesionales de la FFAA que desempeñan sus funciones como partícipes en las tareas de defensa colectiva de la Unión Europea o la OTAN en países extranjeros.
Un “Adeste fideles” que avivó las ascuas del recuerdo del que aprendí a cantar en el colegio de los jesuitas de Sarriá, puso fin a esta velada musical en la que el Ejército reafirmó una vez más su compromiso e identificación con la sociedad civil barcelonesa.
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