“Göteborg” o cómo la relación de pareja hubiera sido diferente a lo que resultó en la vida real (Villarroel)

Jordi Casanovas propone un imaginativo salto en la relación de dos amigos empeñados en analizar muchos años después el momento en que, siendo adolescentes, se separaron sin llegar a nada más y qué habría ocurrido si aquella vivencia hubiera tenido un desarrollo diferente


 

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María Molins y Roger Coma
María Molins y Roger Coma

 

Ni el más imaginativo de los autores puede sustraerse a sus propias experiencias personales que subyacen expresa o subliminalmente en muchos puntos de su obra. Y aunque a veces ocurre a veces de forma inadvertida, en otras invita a fabular en torno a lo que hubiera ocurrido de haber continuado de forma distinta a como lo hicieron. El dramaturgo Jordi Casanovas explicó el curioso albur que le situó en cierta ocasión en el mismo vagón del AVE en el que viajaba una antigua compañera de instituto, casualidad que dio a ambos la oportunidad de evocar tiempos pretéritos, cuando quizá hubo factores que, de haber discurrido de forma diferente a cómo lo hicieron, hubiera condicionado la vida de los dos. “Descubrí -confesó Casanovas- que hubo algo entre nosotros que no llegó a más y me pregunto qué hubiera podido ocurrir si, tras aquel encuentro fortuito y en lugar de despedirnos amigablemente tras la llegada del tren a su destino, hubiéramos decidido compartir un café”.

Revivir el pasado es algo inevitable, sobre todo cuando se producen circunstancias propicias para ello. Un buen punto de partida para que un dramaturgo como Casanova utilice este supuesto para desarrollarlo literariamente en “Göteborg”, que presenta en la Villarroel con María Molins, Roger Coma, Berta Rabascall y Jan Mediavilla bajo su propia dirección. 

Dice el autor que el resultado ha sido “una comedia dramática y romántica” De hecho, podríamos adjetivarlo como una clásica “comedia de parejas”, aunque con un elemento clave es el arco de herradura de la originalidad de esta propuesta teatral porque sitúa a los dos únicos personajes en sendos momentos diferentes de su vida: el presente, cuando se produce el reencuentro fortuito después de años de no haber tenido contacto alguno y el pasado, cuando ocurre la relación adolescente que acaba con el alejamiento de ambos y un itinerario vital diferente.

De ahí que los dos personajes requieran cuatro intérpretes y de este modo mientras María Molins y Roger Coma encarnan a los del presente, Berta Rabascall y Jan Mediavilla interpretan a los dos en su etapa joven. Sendos planos cronológicos, por tanto, que el autor entrelaza con habilidad por lo que la treta resulta, dentro de lo imaginativo, convincente, salvo en las escenas finales cuando Casanovas pretende situar en el mismo plano temporal al personaje presente y a su antecesor y los enfrenta de modo que aquél trata de condicionar la conducta de éste. A nuestro modo de ver y respetando el principio de que la ficción dramática disfruta de plena capacidad creativa, este tramo final resulta mucho menos verosímil.

Dice Casanovas que “vivim un moment de crisi del compromís, en què moltes dones i homes es pregunten per què costa tant iniciar històries d’estima en certa etapa de la vida. En aquest context d’individualitat extrema, proposo una parada amb dos personatges molt intel·ligents, reflexius i també divertits, per pensar què té de bo i de dolent estimar, viure o no en parella, cuidar algú o ser plenament independent. Des de les tesis sueques —per això Göteborg— que afirmen que l’amor només pot néixer entre persones completament independents, fins a les que defensen la interdependència i el compromís com a base de la relació, els protagonistes aniran voltant sobre aquesta pregunta: és convenient enamorar-se? Potser l’amor és una mena de patologia. Al cap i a la fi, sovint ens fa patir. Podem decidir quan enamorar-nos o desenamorar-nos per evitar perdre aquell esclat hormonal que ens condueix a una felicitat extrema?”.

El resultado es “Göteborg” que, en palabras de Casanovas, es “un texto crujiente al principio y dulce al final…como la neulas de Navidad”.


 

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