“Una ficción bien explicada es mejor que mil realidades” propone Nelson Valente
El escritor argentino, traducido al catalán, es autor y director de una comedia con tintes sicológicos que acaba desmelenadamente
“Una ficción bien explicada es mejor que mil realidades” dice como colofón el personaje más inquietante de “Avui no ploraré”, una comedia original del escritor argentino Nelson Valente que se ha estrenado en el teatro Goya y que Sergi Belbel ha traducido al catalán para quienes no son capaces de disfrutarla plenamente en su texto original. O por otras razones que sospechamos, pero que no vienen al caso.
Parecería inicialmente una de aquellas tradicionales “comedias de matrimonios” y algo hay de ello, si bien en este texto cuenta con más integrantes de los habituales puesto que a las dos parejas imprescindibles se suman otros dos personajes que son, desde el punto de vista dramático, los fundamentales pues es a ellos a quienes corresponde turbar la aparente relación idílica que marca el punto de partida. El regreso al seno familiar de Llum, que ha permanecido ingresada durante un mes en un establecimiento siquiátrico, da lugar a la convocatoria de una cena “de hermanos” en la que aparece súbitamente una compañera de internamiento de la paciente, lo que trastocará completamente una armonía que resulta ficticia porque cada cual guarda sus propios secretos en el armario. A medida que van apareciendo todos los cadáveres personales ocultos, la situación se desboca paulatinamente para culminar en un final abracadabrante y un punto sainetesco en el que espectador bien puede colegir que, como ocurre alguna vez, el más loco resulta a la postre el más cuerdo.
Dicho todo lo cual séanos permitido resaltar un factor que nos parece fundamental en este caso y es el de la escenografía. La comedia de Valente se desarrolla en forma de escenas sucesivas con diferente ubicación, lo que sin duda debió provocar un dolor de cabeza al escenógrafo Alejandro Andújar que, sin embargo, ha resuelto el problema muy ingeniosamente. Utiliza para ello un dispositivo circular que descubre a la vista del público cada uno de los lugares en los que se desarrollan tales escenas, algunos de ellos intercomunicados, pero otros completamente ajenos o teóricamente alejados. El desarrollo sucesivo de la acción dramática permite que Valente, quien ha asumido también la dirección del montaje, consiga un desarrollo sumamente dinámico que en otro contexto hubiera resultado harto más complicado. Cuenta para ello además con el buen hacer de Mamen Duch, Marta Pérez, Carme Pla, Jordi Rico, Albert Ribalta y Ágata Roca por lo que “Avui no ploraré” resulta en conjunto una entretenimiento teatral muy estimable, que es en resumidas cuentas lo que se espera de una comedia.
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