El regreso de los papeles de Salamanca a Catalunya cumple 20 años sin completar la restitución
La conmemoración institucional subraya actualmente la importancia histórica del traslado documental y la pendiente restitución de archivos vinculados a la Generalitat republicana.
Desde la llegada de los primeros papeles en 2006, el proceso de devolución avanza de manera significativa, pero todavía permanece abierto un porcentaje de documentos esenciales para cerrar definitivamente la reparación histórica.
Dos décadas después, un proceso todavía abierto
Este sábado se cumplen veinte años desde que una parte significativa de los llamados papeles de Salamanca llega al Arxiu Nacional de Catalunya, ubicado en Sant Cugat del Vallès, en un operativo que marca uno de los hitos más relevantes en la restitución patrimonial vinculada a la Guerra Civil y a la represión franquista.
Aquel traslado inicial ocurre el 31 de enero de 2006, cuando aproximadamente quinientas cajas con documentación de la Generalitat republicana ingresan en el archivo catalán procedentes del entonces Archivo General de la Guerra Civil, actualmente denominado Centro Documental de la Memoria. La operación da cumplimiento a la ley aprobada en noviembre de 2005 que ordena la devolución de los fondos incautados por la Delegación del Estado para la Recuperación de Documentos durante el conflicto bélico.
Un itinerario judicial complejo
Los documentos salen de Salamanca el 19 de enero de 2006, de madrugada, con destino provisional a Madrid, donde quedan custodiados en la cámara acorazada del Ministerio de Cultura. Sin embargo, la Audiencia Nacional paraliza el traslado al día siguiente tras un recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Salamanca.
Después de varios días de deliberaciones y de escuchar a todas las partes, los magistrados autorizan por unanimidad el envío definitivo a Catalunya el 26 de enero, desbloqueando un proceso que se convierte en referente jurídico y político para la restitución de patrimonio documental republicano.
La parte que todavía falta
La directora del Arxiu Nacional de Catalunya, Pilar Cuerva, recuerda que desde la década de los años ochenta se desarrolla un esfuerzo técnico constante para identificar, inventariar y tratar archivísticamente los documentos confiscados en 1939 y trasladados a Salamanca, y advierte que “todavía queda pendiente cerca de un 5% del total”.
Ese porcentaje corresponde a unos 34.000 documentos relacionados con orden público generados por la Generalitat a partir de mayo de 1937, así como a fondos de logias masónicas, documentación municipal y expedientes de la Causa General. Cuerva subraya que “la cantidad, no por pequeña deja de ser significativa y relevante para poder cerrar uno de los procesos más importantes de reparación y de restitución de documentos realizada a titulares y herederos de familias, instituciones y entidades reprimidas por el Estado franquista”.
Traslados sucesivos y balance global
Tras el primer envío, se producen nuevos traslados de documentación de la Generalitat y de entidades y personas privadas en 2008, 2010, 2011, 2014 y 2021, según detalla el portavoz de la Comissió de la Dignitat, Josep Cruanyes.
En total, regresan a Catalunya 1.703 cajas de documentos, 1.083 libros, 15 carteles, 10 mapas y planos, 258 fotografías, 10 sellos postales y 10 banderas. A pesar del volumen, Cruanyes afirma que el procedimiento “no está acabado, faltan flecos”.
Reivindicación política y memoria democrática
El portavoz estima que sigue pendiente alrededor de un 5% del fondo total y muestra su incomprensión ante que, pese a la ley de 2005 y a la ley de memoria democrática de 2022, que reconocen a gobiernos y corporaciones como víctimas de la represión franquista, el proceso no se haya cerrado definitivamente. “20 años son demasiados”, sostiene.
Cruanyes reclama la reactivación de la comisión mixta, que según explica no se reúne desde 2021, y pide al Ministerio de Cultura que demuestre “sensibilidad con la memoria histórica con hechos”. Al mismo tiempo, valora positivamente el “trabajo inmenso” realizado por el Arxiu Nacional de Catalunya en la digitalización del fondo, el acceso en línea a los documentos y la facilitación de la recuperación de materiales por parte de herederos de particulares.
Escribe tu comentario