“Busco pis”, una divertida sátira musical sobre un problema muy real

Xavi Morató satiriza la búsqueda de vivienda asequible, uno de los grandes problemas actuales de la gente joven, en una imaginativa comedia musical de pequeño formato que se ha presentado en el teatro Gaudí
 

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Ettore Bassi en Stand up for Giuda
Ettore Bassi en Stand up for Giuda

 

Innecesario será repetir que, teatralmente hablando, vivimos en una época propicia a los espectáculos musicales con grandes producciones que comparten cartelera con otras de menor formato. El caso es que este género, a diferencia de otros, tiende a utilizar temáticas de carácter legendario o novelesco que  dan lugar a producciones magnificentes pero, por lo general, bastante o muy distanciadas con la realidad contemporánea.  De ahí la sorpresa que produce el estreno de un espectáculo de pequeño formato ideado por Xavi Morató que se ha estrenado en el teatro Gaudí con el título de “Busco pis”.

Morató no se ha ido por las ramas, sino que ha concebido un espectáculo basado en un problema social muy real como es el de la difícil búsqueda por la gente joven de vivienda propia a precio asequible y, en ver de convertirlo en una comedia dramática, lo ha transformado en un musical satírico lleno de aciertos indudables. “Bi, si, en, sell and rent” o más adecuadamente trascrito “BCN sell and rent” es el punto de partida de un espectáculo que pone el acento en esta situación a través de la peripecia vivida por Laia en todos los escenarios que supuestamente giran en torno al negocio innmobiliario: las ofertas fantasmales, las ferias inmobiliarias, las manifestaciones, la gestión comercial , la presencia del problema en los medios de comunicación, el asedio a la spersonas ancianadas para hacerse con su vivienda y dedicarla uso turístico y un largo etcétera que el autor ha llevado a escena con agudo sentido de la imaginación y acerada utilización del humor, todo ello aderezado con numerosas piezas musicales de Gerard Sesé.

La sala grande del Gaudí es un espacio a cuatro caras con escasas posibilidades escenográficas, por lo que este aspecto ha tenido mínima importancia en el montaje que comentamos. Pero esta servidumbre queda ampliamente compensada merced a la actuación de un elenco artístico formado por seis intérpretes jóvenes (Xènia Nogué, Joan Sáez, Judit Malet, Gerard Sesé i Mireia Lorente-Picó/Judith Porta) que se mueven incansablemente por espacio escénico, cambian una y otra vez de vestuario -por cierto, vistoso e imaginativo de Iztok Hrga-, hablan, cantan bailan -sobre coreografía de Anna Rosell- y no tienen un solo momento de descanso. Súmese a ello un utilización constante de los medios audiovisuales que posee esta sala y que complementan eficazmente la acción actoral.

El resultado es un espectáculo musical vibrante, ágil, fresco, divertido, que suscita la sonrisa, cuando no la carcajada y, en todo caso, atrae el interés de los espectadores durante dos horas largas, porque “Busco pis” mantiene el tradicional formado de dos actos que ya casi habíamos olvidado. Existe también interacción con el público y hasta un sorteo entre los asistentes, por lo que cabe calificarlo de espectáculo completo. Una producción redonda que demuestra que no hace falta invertir cientos de miles de euros en escenografías fastuosas para producir un musical de categoría excepcional.


 

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