”La ratonera”, la obra más longeva del teatro mundial en Apolo
Se calcula en sesenta millones los espectadores que han visto esta comedia dramática de Agatha Christie inspirada en su novela “Tres ratones ciegos”
“Por favor, cuando salgan del teatro no revelen a nadie quién es el asesino”, dice uno de los actores que interviene en la representación de “La ratonera” una vez acaba la función. Es parte de la liturgia del espectáculo y, en efecto, así ocurrió en el teatro Apolo, donde se ha presentado un nuevo montaje de esta comedia dramática inspirada en la novela “Tres ratones ciegos” de Agatha Chistie que bien puede calificarse como la más duradera obra de teatro de la historia, puesto que se estrenó en Londres en 1952 y desde entonces ha permanecido ininterrumpidamente en cartel (salvo en el obligado paréntesis impuesto por la pandemia del covid) hasta el día de hoy. Las entradas siguen ofreciéndose en el teatro Saint Martin’s de la capital británica al precio de 23 libras. Pero no hace falta ir a Londres para ver “La ratonera” porque ahora mismo basta con desplazarse hasta el Paralelo barcelonés, lo que constituye una excelente oportunidad para disfrutar de esta obra maestra del género negro que tuvo en Christie una genial y prolífica cultivadora.
Tres son los rasgos que caracterizan sus textos. El primero de ellos, sin duda, su capacidad para fabular en torno a la maldad humana que se manifiesta siempre en la comisión de uno o varios asesinatos pero por individuos que nadie imaginaría capaces de cometer semejante delito. La segunda, su maestría para crear personajes con atinada descripción de sus rasgos sicológicos; la mayoría de ellos, ocasionales, porque aparecen en alguna de sus obras para perderse en la memoria del lector; pero otros reiterados, a título de “hijos preferidos” de la autora, tales el detective belga Hércules Poirot, la tierna viejecita Miss Marple o el matrimonio de sabuesos formado por Tommy y Tuppence, que se repiten en muchas de sus novelas.
Y todavía quedaría un tercer rasgo, acaso el más fascinante y que la elevó a la gloria de la literatura negra: la suprema habilidad de Christie para tender trampas que despistan al lector/espectador y le impiden intuir, ni tan siquiera remotamente, quién o quiénes pueden ser los autores del o de los asesinatos.
Todo ello se manifiesta fehacientemente en “La ratonera”, donde Christie sitúa a sus personajes en un ambiente que ha utilizado en algunas de sus novelas: un recinto cerrado del que es punto menos que imposible escapar, de modo que el los personajes están obligados a convivir con el asesino sin saber cuál de ellos lo es. En el caso que nos ocupa, un albergue turístico que queda aislado como consecuencia de una copiosa nevada, lo que resulta particularmente claustrofóbico y muy propicio a la creación de un ambiente tenso con momentos de pánico o terror.
Ignasi Vidal ha dirigido un elenco formado por Octavi Pujades, Bernat Quintana, David Bagés, Rebeca Valls/Lara Salvador, Lola Moltó, Diego Braguinsky/Leo de Bari, Vanessa Cano y Bruno Tamari, todos los cuales responden plenamente a los imaginados por Christie, de modo que este montaje resulta fiel al original.
Escribe tu comentario