Joan Gracia propone una recuperación de las “varietés” con “Trestias”

Un ”cóctel de ideas, géneros, risas y comidas de olla” con música y mucho más en Apolo
 

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Trestías en el Apolo
Trestías en el Apolo

 

Los antiguos integrantes de Tricicle culminaron su vida artística en común, pero no por ello han abandonado la vinculación de cada cual con el mundo del espectáculo. Nos lo demuestra ahora Joan Gracia como creador y director de un espectáculo titulado “Trestias” que se estrena en Apolo en sesión golfa y tras la función de la obra principal con el propósito de rendir homenaje, y en la medida de lo posible recuperar, el encanto de aquellas funciones que conocimos con el nombre de “variedades” (en lenguaje popular “varietés” y con mayores pretensiones “altas variedades”)

Para quienes no conocieron aquella época maravillosa del teatro diremos que las variedades fueron un cajón de sastre en el que cabía todo: el recitador, la vocalista, el ilusionista, el bailaor o bailaora, solos o en pareja flamenca, la cupletista, el caricato, el funámbulo, el alambrista, los “forzudos”, el equilibrista, el contorsionista, el “imitador de estrellas” (léase ahora transformista), los números de baile clásico o regional y un largo etcétera (por no recordar especialidades extravagantes como la Josep Pujol, el petómano catalán que triunfó en los cabarés de París en el lejano siglo XIX). Aquellas variedades permitían montar espectáculos completos de dos actos con descanso en teatros de postín (el Victoria se especializó durante muchos años en este género), pero también cubrir programaciones de cafés concierto que cambiaban semanalmente (todavía recuerdo el Ambos Mundos, aledaño al citado Victoria), así como completar sesiones de cine con programa doble (como la del Iris, Selecto y tantas otras salas de exhibición de la geografía urbana barcelonesa) Espectáculos que hicieron felices a públicos populares, aunque fueron siempre vistos con reticencia por las “gentes finas” que los menospreciaron. Como también algún periodista famoso, cual fue el caso de Luis Marsillach, el padre de Adolfo, para quien, en su opinión,  “las variedades eran lo menos variado del teatro” ¡Vade retro!

Variedades como las de toda la vida
Variedades como las de toda la vida

 

Joan Gracia las recupera con este espectáculo que, como comentó en su presentación, muy bien pudiera haberse representado en El Molino en tiempos de doña Fernandita e incluso en los de doña Elvira, pero no ahora en que el viejo music hall es municipal y está dedicado a tareas más “respetables”. Ha contado para ello con tres artistas excepcionales: Diana Pintado, Irene Jódar y Diana Fernández. que interpretan seis sketches, cinco monólogos, dos pantomimas, cinco coreografías, ocho canciones en directo, con flamenco y hasta 26 cambios de vestuario, lo que las convertirá sin duda en aventajadas alumnas del inolvidable Frégoli.

Ciertamente habrá también algunos guiños que al espectador avisado le recordarán los espectáculos de Tricicle, porque de casta le viene al galgo. Pero en definitiva será, como dijo Gracia, “un cóctel de ideas, de géneros de risas y de comidas de olla” en el que todos han puesto mucha ilusión y les ha servido para divertirse mucho, lo que será sin duda la mejor garantía de que divertirá también al público.  
 

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