El Barça abre esta noche a las 21.00 horas, los cuartos de final de la Copa del Rey con una visita exigente al Carlos Belmonte, donde le espera un Albacete Balompié en estado de gracia y convertido en el único superviviente de Segunda División. El conjunto manchego llega muy reforzado después de eliminar al Real Madrid en octavos, dando un golpe de efecto que convertido a los manchegos en un rival a tener muy en cuenta.
Para el equipo de Hansi Flick, la prioridad es clara: evitar sorpresas y mantener el pulso competitivo en una temporada en la que sigue vivo en todos los frentes.
Un Barça líder, pero con bajas sensibles
El conjunto azulgrana aterriza en Albacete con buenas sensaciones. En Champions League, firmó una goleada ante el Copenhague que le permitió clasificarse como quinto y evitar la ronda de playoff. En LaLiga, tras un duelo de un caudal ofensivo mayúsuclo ante el Elche, los culés mantienen el liderato en solitario.
Sin embargo, Flick no contará con Raphinha, que arrastra molestias tras el último encuentro, ni con Pedri, dos piezas estructurales del sistema dirigido por el técnico germano. Y es que cuando el canario y el brasileño no han estado presentes, el equipo ha bajado mucho sus prestaciones.
De este modo será clave el papel que jueguen los suplentes elegidos por un Hansi Flick para ocupar las posiciones de interior y extremo izquierdo para las que, podrían postular, Dani Olmo y Rashford, respectivamente.
Un Albacete crecido tras tumbar al Madrid
El Albacete atravesaba semanas irregulares en LaLiga Hypermotion hasta su victoria copera ante el Madrid. Desde entonces, el equipo de Alberto González ha encadenado tres triunfos consecutivos en liga y cuatro si se cuenta el de Copa. Con los que acumula casi un mes sin perder.
El Albacete no solo eliminó a uno de los gigantes del fútbol español, sino que lo hizo en un contexto de máxima exigencia, lo que ha reforzado la convicción de un vestuario que se siente capaz de competir ante cualquiera. El Belmonte será una caldera y el Barça sabe que necesitará concentración máxima.
Control emocional y eficacia
El cruce exige al Barça algo más que talento, el contexto copero, a partido único, penaliza cualquier desconexión. Y el precedente del Real Madrid es una advertencia clara para los de Hansi Flick.
El equipo blaugrana parte como favorito por plantilla y momento competitivo, pero enfrente tendrá un rival sin presión y con el impulso anímico de quien ya ha dado el gran golpe del torneo. En juego, un billete para las semifinales de la Copa del Rey.
La Copa vuelve a ofrecer uno de esos escenarios que la hacen imprevisible. A las 21.00, en el Carlos Belmonte, el Barça pondrá a prueba su ambición ante un Albacete que quiere seguir escribiendo su historia.
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