Joan Garcia esquiva la lesión y apunta al Rayo Vallecano
Las pruebas médicas realizadas por el club descartan cualquier tipo de lesión
La euforia por la histórica goleada del FC Barcelona ante el Newcastle (7-2), que selló el billete a los cuartos de final de la Champions League, se vio empañada por los sustos en el aspecto físico, un peaje que suele pasar factura en las grandes victorias. Eric Garcia y, especialmente, el guardameta Joan Garcia preocuparon a la parroquia culer tras tener que ser sustituidos.
El barcelonismo ha contenido el aliento durante las últimas horas, pero finalmente ha llegado el suspiro de alivio. Joan García, el cerrojo del área culer, ha recibido excelentes noticias tras someterse a una exhaustiva revisión médica. Lo que en un principio parecía un contratiempo serio que podría haber alterado los planes de Hansi Flick, ha quedado reducido a un incidente aislado sin consecuencias estructurales.
El portero catalán, pieza clave en el esquema defensivo del Barça, dio señales de alarma durante el reciente compromiso europeo frente al Newcastle. En el minuto 82, García tuvo que abandonar el césped debido a unas punzadas en el gemelo que obligaron a su sustitución inmediata, desatando la preocupación en el banquillo y en las gradas.
Un diagnóstico favorable tras la incertidumbre
Tras el regreso de la expedición a Barcelona, los servicios médicos del club han realizado diversas pruebas de imagen para evaluar el alcance real del dolor. El comunicado oficial emitido por la entidad azulgrana es tajante y positivo: se descarta cualquier tipo de rotura o lesión muscular.
El de Sallent podrá entrar en la convocatoria para el próximo enfrentamiento liguero frente al Rayo Vallecano.
El estado de Eric Garcia: una falsa alarma en Martorell
La otra cara de la moneda la protagoniza Eric Garcia. El central de Martorell, que fue sustituido en el minuto 22 para dar entrada a Ronald Araujo, parece haber evitado cualquier tipo de rotura. Lo que en un principio parecía un problema muscular serio ha quedado reducido a unas simples molestias.
Su sustitución fue, por tanto, una medida de máxima precaución por parte de Flick, quien no quiso arriesgar lo más mínimo con el central en un partido que ya estaba encarrilado. Con la enfermería bajo control y el equipo en cuartos, el Barça respira aliviado antes de afrontar el tramo decisivo de la temporada.
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