Isidro Fainé apuesta por directivos conscientes: "Actuad con bondad, nadie olvidará nunca cómo le hicisteis sentir"
Durante su intervención en la clausura del XXIV Congreso de la Fundación CEDE, Isidro Fainé ha desgranado su definición detallada de lo que debe ser un "directivo consciente" que construye "un futuro mejor para todos".
Isidro Fainé, presidente de la Fundación CEDE, ha subrayado el papel crucial de la Fundación en un contexto social y empresarial caracterizado por cambios profundos y desafíos constantes.
Durante su intervención en la clausura del XXIV Congreso celebrado en Zaragoza, Fainé destacó la importancia de compartir conocimientos como un valor fundamental para la sociedad y las empresas. "La Fundación CEDE está conformada por personas que creen en el valor de compartir conocimientos, un factor clave para enfrentar los retos actuales", señaló. Además, resaltó que en lo que va de 2025, la Fundación ha organizado "más de 3.200 actividades", un reflejo de su compromiso "por enriquecer el debate social".
Es necesario un liderazgo consciente ante las actuales incertidumbres globales
Fainé también hizo referencia a los desafíos a los que se enfrentan empresarios y directivos, destacando la creciente incertidumbre de estos tiempos. "Nos enfrentamos a crecientes desigualdades sociales, polarización política, una inestabilidad geopolítica y una revolución tecnológica", mencionó. En este contexto, el presidente de la Fundación CEDE hizo un llamamiento a "un enfoque pragmático para gestionar estos cambios y la incertidumbre", afirmando que es esencial "aprender a adaptarse a las nuevas realidades globales, ser resilientes, para levantarse, dar la cara y asumir los propios errores".
En su intervención, Fainé también destacó la importancia del liderazgo consciente como clave para gestionar las transformaciones que afectan tanto al mundo empresarial como a la sociedad en general. "Dirigir es adaptarse a los cambios manteniendo la confianza en nuestras posibilidades, cuando parece que todo nos supera", explicó. Según Fainé, el liderazgo debe ir más allá de la eficiencia, siendo fundamental la capacidad de gestionar los retos y transformaciones de una manera reflexiva, basada en principios sólidos. "El liderazgo consciente es algo más trascendente que simplemente ser eficiente. Se trata de ser capaces de gestionar los retos y las transformaciones con responsabilidad, reflexionando sobre el impacto que nuestras decisiones pueden tener en las personas", afirmó.
Construir un futuro mejor para todos más allá de los resultados económicos
Por último, Fainé subrayó la responsabilidad de los directivos "en la construcción de un futuro mejor para todos". En su discurso, enfatizó que "los líderes deben ser valientes y promover propuestas de valor que no solo busquen la eficiencia, sino que también contribuyan al bien común". "Como directivos, construimos un mejor futuro para todos, y eso implica un compromiso con la sociedad más allá de los resultados económicos", indicó. Además, resaltó que el liderazgo debe estar centrado no solo en la eficiencia, sino en la utilidad social. "Es fundamental que los líderes actúen desde la ejemplaridad social, guiando sus acciones con responsabilidad y ética. Necesitamos generar valor real para la sociedad, teniendo siempre en cuenta el impacto positivo que nuestras decisiones pueden tener en las comunidades", concluyó Fainé.
"Nadie olvidará nunca cómo les hicimos sentir"
En su intervención, Fainé también reflexionó sobre la importancia de un trabajo digno y la necesidad de poner a las personas en el centro de la gestión empresarial. "Tener un trabajo digno sigue siendo esencial para todos". "La percepción del cliente es la realidad de la empresa", afirmó, subrayando que la gestión efectiva comienza por cuidar a las personas dentro de la organización. Para lograrlo, insistió en que es fundamental elegir bien al equipo. "Las personas son lo esencial, y liderar es también inspirar emociones positivas, lo cual no es nada fácil. Tratemos a todos con humanidad, porque nadie olvidará nunca cómo les hicimos sentir dentro de nuestro equipo", señaló Fainé.
Además, Fainé subrayó que las cualidades de un buen directivo deben ir más allá de la eficiencia y la toma de decisiones rápida. Es necesario tener empatía, resiliencia y autenticidad, cualidades que permiten a un líder conectar con su equipo de manera genuina y efectiva. "El líder no puede reaccionar por impulsos; debe tener inteligencia emocional y autorregulación", destacó. Según él, los miembros del equipo deben sentirse valorados, comprendidos y escuchados, ya que se debe "liderar desde la cercanía".
Abrir el corazón para liderar con autenticidad
Fainé enfatizó que un buen líder "debe abrir el corazón para liderar", lo que implica "escuchar más que hablar" y tener "una mente siempre dispuesta a aprender". "Un directivo debe estar dispuesto a levantarse, asumir las consecuencias y dar la cara en los momentos difíciles", afirmó, añadiendo que la autenticidad es esencial. "Debemos ser auténticos y mostrarnos tal como somos", concluyó Fainé, subrayando que la verdadera fuerza de un líder radica en la transparencia y la capacidad de estar presente cuando más se necesita.
Finalmente, el presidente de la Fundación CEDE subrayó que un buen directivo debe tener también rigor, humildad y ejemplaridad. "El liderazgo eficaz se basa en apoyarse en conocimientos contrastados y en tomar decisiones bien fundamentadas", dijo Fainé. Estos valores, según él, son esenciales para forjar un liderazgo sólido que inspire confianza y respeto, tanto dentro de la organización como hacia el exterior.
Sin confianza no hay líder
Fainé concluyó su intervención destacando que "las personas que cambian el mundo no son las acomodadas, sino aquellas que tienen coraje y son inconformistas. Hay dos lecciones fundamentales en la vida: la primera es que se lidera con el ejemplo; la segunda es que, si las personas no confían en ti, no eres un líder", afirmó, subrayando que la confianza y la ejemplaridad son los pilares sobre los que se construye un liderazgo auténtico y duradero.
Asimismo, el presidente de la Fundación CEDE señaló que los directivos deben anticiparse al mercado sin perder de vista el sentido social de su trabajo. "Aspiramos a la excelencia, pero la innovación es lo que distingue a un líder de un seguidor", concluyó Fainé, resaltando que la capacidad de innovar y adaptarse es crucial para liderar en un entorno tan dinámico y competitivo como el actual.
Fainé también reflexionó sobre el impacto social de las decisiones empresariales, destacando que las decisiones de los directivos contribuyen a crear una sociedad más humana. "Las empresas somos motores y responsables de la cohesión social", señaló, subrayando que los líderes tienen la responsabilidad de tratar a las personas con respeto e inspirar a sus equipos. "Se debe actuar con bondad, creemos en los directivos conscientes, aquellos con actitud de servicio a la sociedad", concluyó Fainé.
Escribe tu comentario