El año 2026 arrancará con ajustes generalizados de precios y tarifas en numerosos servicios, un escenario habitual con el cambio de calendario que este año combinará subidas en el coste de la vida con mejoras parciales en los ingresos, especialmente para pensionistas y empleados públicos.
Transporte público: suben los precios pese a mantener las bonificaciones
Las bonificaciones al transporte público se mantendrán vigentes al inicio de 2026, pero eso no evitará un incremento en el precio de billetes y abonos, que oscilará entre el 3,5% y el 9,4% en función del título y la zona tarifaria. La medida afectará tanto a usuarios habituales como a quienes utilizan el transporte de forma ocasional, consolidando una tendencia al alza que se repite en cada cambio de año.
Peajes, taxi y aeropuertos: la movilidad, más cara
El encarecimiento también alcanzará a otros ámbitos de la movilidad. Los peajes volverán a actualizarse, al igual que las tarifas del taxi, con incrementos que repercutirán directamente en el bolsillo de los usuarios. A ello se suma la subida de las tarifas aeroportuarias, un ajuste que las aerolíneas podrían trasladar al precio final de los billetes de avión, encareciendo los desplazamientos aéreos desde los primeros meses del año.
La canasta de la compra: atención a los huevos
En el ámbito del consumo cotidiano, uno de los productos que genera más preocupación es el de los huevos, con previsión de nuevas tensiones al alza en su precio. Aunque no se esperan subidas generalizadas en todos los alimentos, este producto básico se perfila como uno de los indicadores clave de la evolución del cistell de la compra en el arranque de 2026.
Pensiones y sueldos públicos: subidas ligadas al IPC
En el capítulo de los ingresos, la principal novedad será la revalorización de las pensiones conforme al IPC, lo que permitirá mantener el poder adquisitivo de los pensionistas. También se aplicará una subida de los salarios de los funcionarios, en línea con los compromisos adquiridos para el empleo público.
El SMI, a la espera de un acuerdo
Distinta será la situación del salario mínimo interprofesional (SMI), que comenzará 2026 prorrogado, sin una actualización inmediata. Su subida quedará pendiente de la negociación entre el Gobierno y los agentes sociales, que deberán alcanzar un acuerdo en las primeras semanas del año.
En conjunto, 2026 se inicia con un escenario de mayor presión sobre el gasto, especialmente en transporte y movilidad, mientras que las mejoras en rentas se concentrarán en pensiones y empleo público, con algunas decisiones clave aún por cerrar.
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